domingo, enero 13, 2013

Chile - Colombia Sub 20 13 01 2013



Melo: Mostro solvencia y seguridad, confirmando todo lo que se ha hablado de el y lo que yo he visto de el. Ojo con el trabajo de vista de Melo, denota su condicion innata para el puesto. Cometio un penal de arquero, quizas no lo cometa en el futuro. Penal de arquero.

Fuentes: Muestra el oficio de la polifuncionalidad. Anulo a Perea que se movio por su sector y tuvo capacidad para apoyar la salida y a Rubio. Se canso pero lucho hasta el final. Jugador Maduro, muestra su temporada pasada en primera.

Lichnovsky: Mostro porque fue titular en un clasico ante Colo Colo. Tiene jerarquia que le permite tapar sus ripios tecnicos. Con Sampaoli en la seleccion seguira progresando. Deberia ser un sparring permanente. Rescato su ubicacion y capacidad de recuperacion. Gano todos sus duelos contra Cordova

Huerta: Muestra Elegancia y un ano sirviendo como sparring para Sampaoli. Tiene ritmo de competencia, lo que le facilita para jugar junto a Igor. Muestra serenidad, importante en un zaguero. Gran futuro

Bravo: Un jugador correcto que hoy cumplio. Tuvo que controlar las arremetidas de Palomeque en el primer tiempo, jugador colombiano avezado.

Martinez: Mostrando su enorme jerarquia, aunque una jugada suya en que despeja desesperadamente el balon casi provoca un gol colombiano. En esa jugada pudo manejar major la situacion y poner el balon en juego para proteger al equipo con la posesion.

Caroca: El mejor del dia, gran sentido de la anticipacion, recorrio con facilidad los 70 metros que cubre su recorrido entre area rival y area propia. Trato correcto con el balon y enerme sacrificio. Pudo anotar en la major jugada de Chile.

Cristian Cuevas: Enorme futuro, siendo tan joven presenta un gran sentido tactico. Muestra su experiencia de entrenar y jugar por el priemer equipo de O'higgins. Gran rapidez y desfachatez para enfrentar rivales. Personalidad no le falta. Necesita entender que debe jugar 90 minutos. Busco su expulsion

Rabello: Hoy me mostro que puede ser un gran jugador (los primeros 30 minutos del partido). Mostrando mas recorrido en la cancha, tomo el control del partido y le gano a Perez en un duelo de jugadores hechos y derechos, aunque el colombiano con mas experioencia. Se canso tempranamente y perdio protagonismo.

Rubio: Gran desarrollo tactico y un jugador que desequilibra. Le esta costando llegar al gol en este campeonato pero es fundamental para el trabajo de Castillo y Fuentes.

Castillo: En el primer tiempo intento contra las torres colombianas siendo importante para desahogar. Genero con su cabezazo una oportunidad de gol, se llevo las marcas en el gol de Chile y le sirvio un gol a Caroca. Correcto partido.

Ragusa: Entro a cubrir el sector derecho del mediocampo y lo hizo muy bien. Se puso al arco y mostro pachorra

Robles: Entro para aguantar, casi convierte un gol y corrio cuando Chile estuvo con nueve.

Mora. Lucho muy solo pero en una jugada mostro su jerarquia al enfrentarse con tres defensores colombianos y ganar por fuerza y habilidad. Debio haber intentado definer en esa jugada en vez de buscar el penal. Hay recambio para Castillo.

Comentario general: Chile fue superior a Colombia cuando el encuentro fue normal. Le gano tacticamente y tambien por su intensidad. Colombia equilibro algunos pasajes con su juego tecnico liderado por Quinteros pero carecio de contundencia.

sábado, enero 05, 2013

Los Centrales I: Los 80s


El central es una pieza sustantiva de todo orden futbolístico. Esa figura sintetiza y expresa la fuerza de un plantel y enarbola los valores y la mística del mismo. La presencia de un central impone respeto y cuando esa imagen es mas que un conjunto de elementos intangibles, pone un enorme talento y puede dejarnos algunas de los momentos más hermosos del fútbol. Así los apodos de los centrales son los que denotan ese valer: el León, el Mariscal, el Kaiser y el “DON”, entre otros. Como síntesis de este preámbulo para hablar de los centrales ochenteros, cabe apreciar estas escenas de Figueroa, Don Elías, ante las dos Alemanias, en el mundial del 74, las cuales deben ser algunas de las expresiones estéticas y futbolísticas más apreciables de un central en la historia del fútbol.

Elias Fgueroa compacto Mundial 1974 contra Alemania Federal



En el plano internacional, en los ochenta cabe destacar al italiano Baresi y creo que fue lejos el mejor de los centrales en una época en que la transición del fútbol contemporáneo fue evidente – empezó con España 82 y termino en un pálido Italia 90-. Fiero en la marca, con personalidad, sin ser demasiado alto, y con un sentido de la anticipación exquisito, lo cual ademas combino con un enorme amor por la camiseta del AC Milán. Jugo el mundial del 90 con una selección italiana de transición, pero ciertamente hizo grandes campanas en la mejor época del calcio italiano, los 80. Agreguemos en este escenario a Lothar Matheus, quien pasó de ser un mediocampista central a una emulación correcta del sello dejado por Franz Beckenbauer en la historia del fútbol mundial. Matthaus, rápido, de 178cm, construyó la copa del fútbol alemán en Italia 90. Sus condiciones era la gran rapidez, su enorme técnica, su disposición táctica y sobretodo su enorme valentía para salir jugando desde su propio campo de juego. Lo de Matheus era espectacular, siempre tuve la impresión que los rivales, cuando lo veían venir, lo percebían como un gigante de dos metros. Es el mejor ejemplo de lo que en fútbol podemos llamar LA PRESENCIA.

En los ochenta destacaron dos centrales en Chile que llenaron mi gusto futbolístico: Fernando Astego y Eduardo Mocho Gómez, los últimos grandes centrales del fútbol chileno. Astengo, jugo básicamente en Unión Española y Colo Colo, tenia un sentido de la anticipación maravilloso, rápido y gran rechazo, pero técnicamente no era de los mejores centrales de la historia. A pesar de sus limitaciones técnica Astengo fue a Brazil, en un momento en donde aun esa liga estaba llena de estrellas. Gómez era un crack, dentro y fuera de la cancha, el ultimo de los centrales nacidos en cancha de tierra y con un aire provinciano que lo siguió toda su carrera. Jugo en el mejor Cobreloa de todos los tiempos y destacamos dos aspectos: su enorme técnica y su gran rechazo, teniendo sentido de la anticipación, no fue mas que Astengo en ese plano. Ambos centrales terminaron ingratamente su carrera en el seleccionado nacional. Astengo en el recordado maracanazo e involucrado por ser el capitán del equipo y Gómez con un patadón dado a Francescoli que significó su expulsión en la final de la Copa América en el primer tiempo.

Más que de Elias Figueroa, crecí escuchando del Mariscal Quintano. En la casa de la rama materna de mi familia sólo se hablaba de la U. Y la figura de Quintano se empinaba como una imagen guerrera, como el de un general en el campo de batalla. Cuando me encumbre en mi pasión colocolina, Figueroa pasó a ocupar el lugar del Mariscal. Y en los últimos años de su carrera, el porte de Figueroa y su elegancia para jugar eran lo que impresionaba. En sus últimos años de carrera jugaba solo con su presencia, secundado por Leonel Herrera, al que se le conocía como el zapatitos con sangre. En los 80, en cualquier pichanga ochentera en el barrio, quien recibía el apodo del zapatito con sangre era de temer. A mediados de los 80, con el equipo del barrio, (calles mariano latorre y yungay, población fray jorge Ovalle) enfrentamos al equipo de los Mellis, un partido a 20 goles, con arcos armados con piedras. En el equipo de los Mellis estaba el zapatitos con sangre de la población y aun recuerdo el cariñito que me hizo y el túnel que le puse, jeeee, "cosas de centrales."

domingo, diciembre 30, 2012

Los crack olvidados 1: Armando Alarcon, Cobreloa 1977-1990


Hay un sino en los equipos que destacan por haber llegado a grandes finales, o los que hicieron historia por brillantes campanas. En todos esos equipos hay jugadores, que a pesar de su enorme valer, van quedando olvidados poco a poco en el tiempo. Son como pasajeros temporales de las habitaciones en casa de los Buendia, la familia que Garcia Marquez nos regalo en Cien Anos de Soledad. Uno de los protagonistas de estas historias es un volante que jugo dos finales de copa libertadores de américa, que jugo siempre en un solo equipo, y que con el mismo se titulo 4 veces campeón de la liga chilena y una vez campeon de la copa chile. El nombre de este crack es Armando Alarcon.

El nacido en Taltal, jugo 440 partidos por los zorros del desierto y su primer gol en el profesionalismo fue tambien el primer gol en el profesionalismo de Cobreloa, no podia ser de otra forma. Trabajador de la mina, se probo con 21 anos y el tecnico Fernando Riera lo integro en 1976 al plantel de Cobreloa que debutaria en el profesionalismo en 1977. En mi memoria futbolistica lo tengo presente como un fiero mediocampista de contencion en el mejor equipo chileno de la década de los 80, por lejos, como fue Cobreloa.

Armando Alarcon tenia la pinta de un lolo recién salido de la fiesta de graduación, con un pelo semilargo casi con alas sobre las orejas. Con esta facha se metió en la titular de un equipo en donde los jugadores se las sabian todas. No solo eran buenos en la cancha, sino que tiraban el cancherismo a paladas. En este plantel destacaban, entre otros, Victor Merello, el lateral Hugo Tabilo, los hermanos Gomez, el gran Mario Soto, el correcto portero Wirth, y esos patiperros uruguayos Jorge Luis Siviero y Washington Olivera.

He visto repetidamente los tres partidos de Cobreloa ante el Flamengo (final Copa Libertadores de America 1981). Los mismos los recordaba desde mi niñez, y tambien porque al pasar por el Maracana hace unos anos atrás quede impactado con un foto, en una pared larga del museo del estadio, esta retratado el gol de Zico, de tiro libre a Wirth, en la primera final (de tres que se jugaron). Cada uno de esos partidos es una historia de fútbol y toneladas de cancherismo.

En estos partidos Alarcon fue unos de los jugadores mas destacados, y en el primer partido, el jugado en el Maracana, quizás el mejor de Cobreloa. Alli, en el Maracana, entre Alarcon y el Jipi Jimenez se comieron al medio campo del Flamengo donde desatacaba Zico. Jimenez jugo mas retrasado y Alarcon jugo como un volante de ida y vuelta. Lo hizo con una enorme personalidad, destacando en la recuperación del balón y en la entrega del mismo. En en los tres partidos Alarcon hizo gala de su buena condición técnica y atlética, y enorme pundonor en la marca y la anticipación.

Armando Alarcon no fue al mundial del 82, mereció mejor suerte, pero disputo el puesto con el ovallino y mejor 6 de la segunda parte de los 70 e inicios de los 80, Rodolfo Dubo, y con un regalón de Luis Santibanez, Eduardo Bonvalet, quizas el mismo quien le quito el asiento a Alarcon en el vuelo Iberia rumbo a Madrid. Armando Alarcon tampoco disputo muchos partidos por la selección, solo dos , amistosos, contra Peru y Rumania.

Armando Alarcon tampoco jugo en un grande de la capital, pero estos equipos no lo merecían. El nacido en Taltal solo podía jugar en un equipo como Cobreloa, donde había mística e identidad con el entorno. Alarcon fue un líder de ese gran zorro que se devoro a los grandes venidos de la capital. Y cuando venia a Santiago o viajaba a Montevideo, ese equipo se agigantaba, jugando al fútbol, un muy buen fútbol, y dejando enormes momentos de cancherismo. Al igual como la zaga de los Buendia, esa mística ya esta solo en la historia, en esa mágica historia de los 80 del equipo loino, pero vale recordarla, y pensar en ella a través de Alarcon, corriendo, quitando y pasando la pelota con la sirena que no deja de sonar.

PD: Aqui el link para ver el partido Cobreloa vs. Flamengo, Maracana, 1981, Alarcon es el 14 de Cobreloa


viernes, diciembre 07, 2012

Sampaoli, El Futbol que se Rebela


La literatura tiene un personaje que calza justo para describir a Jorge Sampaoli: El quijote de la Mancha, un personaje que hace de la aventura su fin, pero al mismo tiempo la recorre en solitario porque no tiene ni historia, ni alcurnia, ni linaje. La carrera de Jorge Sampaoli a la roja, y quien sabe, de ahí, al viejo continente, es quijotesca. Sampaoli, un cara sucia del fútbol y de la vida, no es hijo de grandes jugadores y menos aun fue una estrella del balompie. El inicio de su carrera como técnico profesional la inicio en el Peru, en medio de la precariedad institucional y económica del fútbol peruano en la década pasada. Lo logrado, llegar con el Coronel Bologensi, un veterano de la copa Perú y raro visitante de la primera division peruana, a la copa sudamericana tiene pocos precedentes.

Sampaoli es un entrenador que también carga con un stigma. Como no tuvo una gran experiencia en el fútbol profesional el gremio de los ex futbolistas profesionales entrenadores lo ningunea permanentemente. En efecto, el gremio le ha deslizado ese filoso cuchillo: “mmh, es que no jugo fútbol profesional”. Todos los días Sampaoli lidia con ese estigma y contra quienes se arrogan la pretensión de los caballeros del fútbol, de ser los únicos entendidos. Pero Sampaoli no anda solo en la vida, tiene como referente al mas exitosos de los entrenadores con su perfil, un tal Marcelo Bielsa.

Su fútbol? El de la presión alta, entendido como un acto siempre osado y mas aun si esta dispuesto a jugar a las matemáticas estrechas en las zonas posteriores de sus equipos. Allí los manos a manos son permanentes, y aplica en extremo la regla bielsista: siempre tener un jugador mas que el numero de delanteros. Su faceta defensiva, en la U, manifestó coherencia y consistencia, aunque tuvo tardes oscuras como una en Quito y  otra reciente en el Nacional.

El ataque siempre es organizado en función de intentar marcar utilizando el mayor numero de oportunidades creadas. Equipos con presión alta y dinamicos siempre tendrán una buena cantidad de oportunidades para marcar. En la U le gustaron los referentes de área como Canales y el poco tiempo que tuvo a Enriquez, por las bandas uso punteros punteros como Castro, pero también innovo, siguiendo al Bielsismo, trasformando laterales en punteros, como sucedió con Cereceda. No teme a la innovación porque confía en la rebeldía del jugador.

A la hora que se termina esta nota, Sampaoli debe estar en un taxi o almorzando en algún ristorante italiano. Conversando con su escudero, estoy seguro con el buzo del seleccionado nacional, y viviendo intensamente su cargo porque sabe que es la única forma de estar al frente de su quijotada. No se si llegaremos al mundial, pero el fútbol de Sampaoli tiene un cosa notable. No es la estructurada coherencia del discurso del profesor Bielsa o la experiencia del ex futbolista exitoso, nada de eso, sino algo muy puro: su rebeldía. Si el fútbol de Bielsa es un orden casi científico y épico, y el de Sampaoli es un fútbol que se rebela ante las estéticas y los caminos predefinidos en el fútbol. En esa condición debemos confiar para ir a Brasil 2014.

lunes, noviembre 19, 2012

El Chile a tres dedos que fue: problemas y lecciones



Ha terminado el primer ciclo de las eliminatorias rumbo a Brasil 2014. Hasta aquí, el “camino recorrido” fue muy negativo. Más allá de la evaluación estadística, aquella que se basa en la posición de la selección en esta competencia, es evidente el “retroceso en el juego” y la imposibilidad de reproducir la identidad futbolística alcanzada con el proceso Bielsa. Con Bielsa, su logro mayor, para este observador, y más allá de la filosofía del ataque, Chile logro consolidar un plantel y por primera vez, quizás desde el mundial del 62, forjar una identidad futbolística
            Entre los elementos futbolísticos de la propuesta de Bielsa podemos encontrar lo siguiente: la convicción de un ataque con línea de tres, con dos atacantes bien abiertos por las bandas y con la obligación de un retorno agresivo cuando el equipo defendía y rápidas transiciones para pasar al ataque profundo y vertical. También, esa propuesta, logró “consistencia y coherencia defensiva”, esto después de traumáticas derrotas frente Argentina (2-0), Paraguay (3-0) y Brasil (3-0). Adicionalmente, contra Brasil y Paraguay, en Santiago, a pesar de que se perdió por la inconsistencia defensiva, el equipo, por largos pasajes, impuso su sello ofensivo y transiciones rápidas desde la recuperación al ataque, y viceversa. Sin duda, afianzar la seguridad defensiva, en la segunda etapa de Bielsa, iba a ser uno de los puntos más importante para atacar y consolidar. Otra de las características del trabajo de Bielsa fue formar un plantel. Conociendo que tenía un puñado de hombres/nombres para la base del equipo, Bielsa supero tal escasez y logro tener dos competitivos jugadores por puestos. Bielsa y su equipo, recuperaron y hallaron jugadores, siendo los casos de Bosejour, Carmona, Millar, Orellana, los más emblemáticos. Por ultimo, la mecanización de juego, una variante de lo colectivo, permitió soslayar diferencias, en cuanto a individuales, con el resto de los planteles sudamericanos.
            Entre los elementos “no futbolísticos” cabe destacar la profesionalización de la selección nacional, lo que sólo se había alcanzado con Fernando Riera. Esto tuvo como resultado lo siguiente: los jugadores que venían de Europa no notaban grandes cambios entre el régimen de disciplina que regía en la selección y aquellos que vivían en sus clubes europeos. Tras la epopeya de 1998, las estrellas venidas de Europa llegaban a Chile para ser estrellas del fútbol y de los programas nocturnos de los canales de televisión. Con Bielsa tal estilo cambio fuertemente y la profesionalización del jugador de la roja tocó dimensiones nunca antes vista. En efecto, el proceso Bielsa logró la dignificación del futbolista profesional y el respeto de las vidas privadas de los futbolistas. Atrás habían quedado los tiempos de los reporteros en las piscinas y concentraciones de la roja, y los tiempos en que futbolistas y modelos compartían en los programas nocturnos, un modo que se tragó a tres futbolistas: Kike Acuña, Mauricio Pinilla y Luis Jiménez.
            El proceso Borghi partió con dos premisas fundamentales. Primero aspiraba a tener una relación de confianza con los jugadores en base a su conocimiento y trato cercano, especialmente con los ex  colocolinos del plantel 2006. En efecto, Claudio Borghi aparecía casi como un padre y amigo para los líderes de la roja y medio equipo titular de Sudáfrica 2010. Por ejemplo, para Vidal y Valdivia, dos díscolos en el proceso Bielsa, la aparición de Borghi fue el perfecto sustituto del rosarino, un entrenador justo a la medida de sus intereses y modos de ver la selección. La segunda premisa era la de mantener el juego de ataque de la selección y seguir desarrollando el equipo para retomar el objetivo inmediato trazado por Bielsa: la copa América.
            Ninguna de las dos premisas de Claudio Borghi se cumplieron. La primera, aquella de la cercanía con los jugadores terminó en el bautizo de uno de los hijos del mago Valdivia. La segunda, fue borrada de un plumazo por Venezuela en copa América, donde Farías demostró, con hechos muy visibles, que había trabajado más el partido que Borghi. Fue un momento revelador y demostró lo débil de la concepción futbolística de Borghi, ya que la selección perdió un partido por el solo hecho de pensar que cualquier adversidad futbolística podía revertirla convirtiendo un gol más que el rival – mucha soberbia de entrenador de liga. Este principio, tanta veces esbozado por Borghi en sus entrevistas, le jugó en contra aquel día y nos mostró que regirse por ese principio suponía el fin del proceso de Bielsa y la descomposición de un plantel. Lamentablemente la selección no aprendió la lección de aquel partido y deambulo hasta perder cinco partidos seguidos.
            Los elementos futbolísticos de Borghi son altamente cuestionables. Abordo algunos de ellos. Chile no tuvo nunca profundidad en el ataque. Una marca del proceso anterior. La insistencia en mantener a Sánchez como un delantero libre, moviéndose por todo el frente del ataque, y ocupando zonas por donde transitaba Matias Fernández, genero la disminución en las oportunidades servidas para Suazo y el desorden en materia ofensiva. En efecto, al ver los partidos, la selección nunca exploto zonas sin balón durnate la fase de ataque y solo se entrego a la improvisación talentosa de Sánchez, Fernández o Valdivia. Esto es muy poco para las exigencias de las eliminatorias. El gran perjudicado de este modo de entender el juego ofensivo fue Humberto Suazo. El delantero nacional jugo una rueda completa de las eliminatorias jugando en solitario contra dos o tres palitroques rivales, algunos de muy buen nivel como los colombianos. Dar semejante ventaja en materia ofensiva generó la pérdida de poder de fuego y castigar a su jugador de área: Suazo. Para este observador, tal concepción deja en evidencuia que Borghi no dejo de ser un entrenador de liga.
            En materia defensiva la obstinación con la línea de tres fue el mayor signo de no mantener un trabajo como seleccionador basado en el desarrollo de un método. La línea de tres chilena es débil no por concepto, sino por convicción y conocimiento del plantel. Ninguno de los jugadores que ha alineado en esa línea de tres ha mostrado convicción, por lo cual la posición se torna inconsistente con relación a sus requerimientos. El zenit de la situación fue por cierto el haber puesto a Vidal de ultimo hombre en el partido contra Colombia; simplemente improvisación. La des-organización en las marcas y coberturas, la falta de coordinación entre los defensas, y la debilidad en los enfrentamientos mano a mano denotan la falta de trabajo. La relación entre los medios tampoco muestra mayor trabajo. Una vez que es superada la línea de Medel, por ejemplo, la selección tiene muchos problemas para defender y cuando se recupera el balón la selección no muestra transiciones rápidas, y en efecto se vuelve un equipo muy predecible. Solo cuando estuvo Aranguiz se pudo hacer un mejor trabajo. Para este observador surge también un punto a debatir, si la posición de Medel se desarrolla mejor con línea de tres o con línea de cuatro. En mi opinión, el de Conchalí rinde mejor en línea de cuatro y si su equipo juega en línea de tres,  Medel tiene que pasar a ser stopper.
            Algunas de las lecciones que deja el proceso Borghi. Primero es necesario retomar la profesionalización del seleccionado nacional. En este sentido, lo más importante es mantener la rutina del jugador y la forma en que son tratados en sus clubes europeos. Un proceso de alta gestión y que requiere estrecha coordinación entre el cuerpo técnico y la gerencia de selecciones. Sostengo, que mientras menos se altere el ambiente de los jugadores europeos, tendremos más posibilidades de alcanzar el éxito. La segunda lección es la necesidad de contar con un entrenador que entienda la competencia eliminatoria y que no improvise con respecto a la misma. Dado esto, el técnico que debe ocupar el lugar de Borghi responde al perfil de Martino. No hay tiempo para esperar que Sampaoli aprenda el régimen de las eliminatorias. Para futuras generaciones, el voluntarismo en la formación de los jugadores debe estar bajo la lógica de un método, el cual logra articular y desarrollar los elementos involucrados en la gestión de un equipo de fútbol. El método sintetiza lo que el entrenador observa, su retorica acerca del juego, la naturaleza de su liderazgo y finalmente como puede relacionar los elementos que juegan en la constitución de un equipo de fútbol y su estilo. Carecer de esto, tal como lo hizo Borghi implica una casi segura derrota en el futbol de hoy y a diferencia de lo que el mismo dijo, Bielsa entrego mucho con relación a esto. Finalmente, como corolario final, lo que se obra con tanto esmero y dedicación cuando se trabaja seriamente en un equipo de fútbol, como es lograr un estilo, puede ser destruido fácilmente a pesar de la contundencia que los jugadores pueden mostrar en sus presentaciones individuales.

domingo, noviembre 11, 2012

En La Adversidad, Marcelo Bielsa

Ayer fue uno de esos dias en donde el bielsismo recibio una hondanada de ideas, sensaciones, y declaraciones de principio. Ahi, en la conferencia de prensa, el profesor Marcelo Bielsa enuncio su vision y sensancion de vivir la adversidad. Pasajes de su charla quedan no solo para futuras generaciones de entrenadores, sino tambien para tomarlas y echarlas al equipaje que nos acompana en la vida.


viernes, octubre 12, 2012

El futbol a tres dedos del Bichi Borghi


La ruta hasta Quito ha sido tortuosa, solo suavizada por triunfos y pasajes, muy escasos, de buen fútbol. En el año y medio de Borghi al mando del plantel nacional, los partidos más intensos y más disputados fueron aquellos que el propio entrenador decidió enfrentar con sus fantasmas, los recientes y los de su pasado. Por lo mismo, el partido de hoy es crucial para el técnico. Lo es no solo por los puntos, sino porque en esas luchas ha despilfarrado gran parte de su popularidad. Primero, luchando contra Bielsa y luego ese permanente conflicto con su pasado como futbolista. Con el primero, ha luchado hasta el cansancio para demostrarnos que SI trabaja. Con lo segundo, un hecho menos visible, tanto físicamente como también para el hincha común, Borghi ha intentado que su obra como entrenador oculte su conflictiva historia como jugador. Paradójicamente, el hincha ve y pone más interés en la primera, siendo lo más importante, para entender el problema de la selección, la segunda.

La primera lucha esta perdida para Borghi. No hay mucho que hablar desde el momento en que el propio Borghi habló de las “viudas de Bielsa”. Sin embargo, la segunda lucha es difícil y en pleno desarrollo. La paso explicar. Borghi fue un jugador talentoso, pero que solo fue figura en Argentinos Junior, en su primera, casi pre-histórica etapa como futbolista. Su fútbol de tres dedos, deambulo sin éxito por el River más millonario de la historia, y que terminó en un fiasco, por Milán, en el Milan de Arrigo Sacchi, en donde se amurró, pasó a México donde no hay mucho que contar, y terminó en Chile, arribando a Colo Colo, el equipo campeón de America, en donde se amurró otra vez con Jozic, caminó un poco la cancha, hizo un par de rabonas, y se desvaneció junto al desvanecimiento del equipo en el infierno de Guayaquil-Ecuador. Finalmente terminó con varios kilos más, con relación a la exigencia de un futbolista profesional, en Audax Italiano. La historia de Borghi como futbolista fue mas oscura que brillante, fue la perfecta crónica de un enorme talento que nunca se consolido y simplemente desapareció en medios de sus propios miedos a pertenecer al olimpo futbolistico.

El propio Borghi, ahora como entrenador, ha tratado de limpiar esa imagen. Esta en su derecho. A través de su aparente éxito como entrenador, ha querido borrar su evidente fracaso como jugador. En una extraña inversión, lo logrado como entrenador le ha permitido reconstruir su propia historia como jugador. Las entrevistas del éxito como entrenador, le han permitido crear una historia de su vida como futbolista en donde lo que ayer fue negativo hoy aparece casi como una virtud. En efecto, narra, en esas entrevistas, que su forma de ver el futbol y la vida, siendo jugador, no eran compatibles con la de los entrenadores como Sacchi o Jozic, y que esa incompatibilidad explica el porque de su fracaso como futbolista. Y en efecto, su historia de entrenador, parece, para el, reinvindicar esa forma de ver y sentir el fútbol. La famosa sentencia de Borghi de sentirse aun jugador lo explica todo. Borghi, en su rol como entrenador, aun esta haciendo las rabonas, los pases en profundidad y dejándonos gozar con el carácter elegante de su fútbol a tres dedos, y cree que esa lógica es la que finalmente promueve los éxitos de sus equipos.

Cada entrenador tiene su librito, en eso no podemos ir en contra la corriente y ciertamente se acepta. Pero no podemos aceptar que Borghi nos pretenda decir que su visión del fútbol como futbolista sea la forma correcta, porque la misma adoleció de muchos elementos para ser realmente exitosa. No me refiero a su talento, sino a su forma de asumir el juego y participar de el y sus entornos. Quizás este es el gran problema de Borghi, y se acrecienta mas porque aun cree que es mas jugador que entrenador. Borghi no solo pelea contra Bielsa, sino contra todo aquello que el cree conspiro contra su éxito. En la hora de las decisiones, lo que nos gustaría ver, es si Borghi puede ser entrenador y su forma de ver el fútbol como tal. Lo que debe poner al lado es esa construcción conflictiva con el pasado que vivió como futbolista. Tengo la impresión que cuando Borghi resuelva ese dilema, podrá convertirse en un gran técnico. Es cierto, ha tenido triunfos importantes, pero también necesitamos reconocer que en el plano internacional está al debe, y que sin desmerecer los campeonatos obtenidos, especialmente en Argentina, el nivel de la liga chilena, en los tiempos de CC 2006 y de la liga argentina en los tiempos de argentinos 2009-2010, dejaba mucho que desear. Creo que todos necesitamos a un Borghi entrenador, incluso puede ser un real aporte para el mundo futbolístico, y creo, ademas, que todos necesitamos mantener, su fútbol, como jugador, en los archivos y deleitarnos con las pinceladas de su juego a tres dedos.