viernes, abril 29, 2011

Barca - Real Madrid III

El resultado final 2 x 0 a favor del Barca, equipo que se puso en ventaja gracias a la sorpresa de Messi y después aumento a traves de su genio, ya que construyo una de las jugadas que mas se ha acercado a la esencia del gol de Maradona el 86,( por contexto, belleza, emoción y habilidad). Un partido para ver y recordar, pero del cual la prensa española solo recordara por los incidentes, las palabras de Mou,y el arbitraje. A la prensa deportiva de Madrid, el fútbol les dejo de importa hace rato. Solo eso explica que no se hay escrito una sola linea en AS o Marca acerca del maradoniano gol de Messi. Una pena.

Jose Mourihno es un personaje fuera y dentro de la cancha. En la cancha Mou es un técnico que no deja escapar ninguna variable o detalle que pueda incidir ya sea en la derrota o en el triunfo. A los pocos minutos después de haber terminado el tercero de los cuatro partidos contra el Braca, piensa en recomponer y rearmar las piezas con tal vehemencia que llego al limite de lo permitido. Conociendo que su equipo puede marcarle un gol al Barcelona, necesita terminar con 11 y después esperar lo que Dios diga. Para esto ya hizo su jugada mas extrema, mando al carajo a la UEFA, al cuerpo de referees de la Unión Europea, y puso en tela de juicio su propia reputación. El resultado, aunque Mou y su equipo juegue nuevamente al limite, difícilmente conocerá de una expulsión. En los dos primeros partidos Mou y el manejo de la sala de prensa genero ansiedad y nervios en el Barcelona, y su planteamiento táctico frustración. En el tercer partido, Barcelona movió las piezas e hizo que Pepe saliera a marcar a las orillas, a Alves, Messi, Pedro y Villa. En vez de salir constantemente por el medio, Pep decidió esperar sus oportunidad, aquella de tener en el campo un espacio para el 1 - 2, volcado a las orillas. Medida inteligente que evito que los lanzadores, especialmente Xavi Alonso pudieran recuperar la pelota y lazar para Di Maria y Ronaldo. Ya menos presionados y ansiosos después de la copa del rey, Barcelona se mostraba tranquilo y los que se frustraban eran los del Real quienes no podían hacer la transición entre defender y atacar con rapidez y precisión. 


lunes, abril 25, 2011

Adios Gonzalo Rojas

  ¿QUÉ SE AMA CUANDO SE AMA?
¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?
¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en partículas fugaces
de eternidad visible?
Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.

 
Gonzalo Rojas, Gracias por su consecuencia y la maravillosa tarea de producir y reproducir nuestro lenguaje

martes, marzo 01, 2011

Athletikek Espainako Liga Txapelketan - Colaboracion de Mikel Lorenzo

Autengo liga txapelketari buruz hitzegiteko beharrean nago eta athletickeri buruz nire iritzia ematekotan. Nire ustez ez da gehiegorik hitzegiten gure taldea ari den demboraldiari buruz... Atzerritarrez betetako txapelketa batetan geure talde Madrid, Bartzelona edo Villarreal bezalako taldeak dauzka bakarrik gaiñetik... Urte batzuk barru hor ibiliko gara gauza handiak egiten batez ere sekulako taldea eraikitzen ari garelako... Aupa Athletic

jueves, diciembre 09, 2010

INCENDIO EN LA CARCEL DE SAN MIGUEL Y CHILE COMO UNA LARGA Y ANGOSTA TRAGEDIA




Una de las frases más populares en Facebook es la siguiente: Piñera es jetta o yeta. Tres eventos catastróficos en menos de un año de mandato. Incluido el caso de los mineros enterrados, que se salvó a la hora nona, pero que muestra la misma tendencia, los mismos hechos de fondo. Hoy la más ominosa de las tragedias. Ochenta y un presos mueren quemados durante su encierro en una cárcel del Estado chileno, el cual a través de la sentencia de algún tribunal había adquirido el compromiso jurídico de someter a estas personas a encierro y rehabilitación.  

Pasemos revista, veamos. Los hechos de fondo que provocan estas tragedias son los siguientes. Piñera no es jetta. No, no lo es. Él es otra cosa. Piñera es la síntesis de 40 años de política, economía y cultura definidas por una intrincada y compleja elite formada por el militarismo, el economicismo neoliberal, el conservadurismo religioso, y el concertacionismo. Una estructura de poder empresarial, político, cultural y económico que ha tenido como virtud construir una sociedad espectáculo, la reproducción de la desigualdad y la definición de un espejismo para definir el desarrollo. Un espejismo que se desvanece tragedia tras tragedia, generando un goteo de muertos por negligencias del estado, la comodidad de las elites y la indolencia de la clase política.

En 40 años de neoliberalismo, esta estructura de poder, que cruza a todos los partidos políticos, a través de lazos familiares, comerciales y religiosos, ha privilegiado, en el mejor de los casos, sus propios intereses, y en el peor, simplemente la desidia ante la desigualdad y el aprovechamiento predatorio sin mayores expectativas de recursos naturales.

Veamos algunos ejemplos. Una breve mirada al Congreso nos ofrece dos notas: La persistencia del binominalismo, un instrumento diseñado para la autosustentación de esa élite y que hoy es incluso amparado por el PC. Es que el sistema produce sus propios satisfechos.  En la misma dirección se ubica, también, un proyecto de ley que pone mordaza a cualquier disidencia partidaria, promovido por la dupla Longueira – Escalona y que promete perpetuar a esta especie de mayordomos de Palacio que controlan los partidos y los privilegios de elite politica.

Lo económico no está nada mejor. El dato más relevantes pero el menos debatido, es la enorme ayuda que han recibido del Estado las grandes empresas en Chile cuyo único valor es emplear solo al 12% de la población activa. Las mismas que pagan mínimos impuestos y, más aún, tienen departamentos contables para bicicletear a Impuestos Internos cada año.

De religión y culto saben también estos problemas. Cada una de las universidades de credo ha incrementado sus ventajas respecto de la Universidad pública, lo cual ha sido apoyado por el Estado o sus ministerios a través de vínculos y alianzas personales y estratégicas. Los mismos que cacarean su apoyo y preocupación por la Universidad pública, hoy pululan en cátedras ad hoc de las más variopintas universidades privadas.

La cultura es más de lo mismo. En este caso lo que parecía ser el alumbramiento o la reconstitución de las artes en Chile, después de la oscuridad de la dictadura, terminó siendo un circo para pasear a Míster Escafandra por las calles de Santiago y financiar miles de tambores, de lo cual se emboban muchos y se benefician unos pocos.

Como señala un buen hombre al que cito textual “En qué se transformó todo esto. En un adelgazamiento brutal del Estado para las cosas que importan; en una concentración inimaginada del poder y no sólo de la riqueza; y en un abandono por parte de las instituciones de una enorme masa de ciudadanos, a los cuales se les convoca cada ciertos años a ratificar los delirios de esa élite. O, a esto, a morir hechos brasas en una celda sobrepoblada. Porque, la contracara del banquete elitario, es la ultrapenalización de la sociedad. Placer y castigo. El primero para unos cuantos. El segundo, para el resto. En diversas formas. Salarios de hambre o la muerte en un calabozo cerrado a cuatro aldabones”.

Estos hechos, que son la sociedad misma, el Chile de hoy, se sintetizan en un personaje: Sebastián Piñera. En efecto, SP, como un eslogan,  es el perfecto continuador de los consensos concertacionistas. Lo es, entre otras cosas, con sus políticas de subsidios para ocultar la pobreza. Es el conservador número para alimentar propagandas homofóbicas e ideológicamente conservadoras, todo para evitar situaciones que les resulten moralmente peligrosas a un puñado de chilenos, unos por convicción y otros por conveniencia. En lo económico, el ejemplo es el lamentable incidente de la asociación nacional de futbol, el que reflejó las estructuras de propiedad de este deporte. Donde, moros y cristianos, partes de la misma elite, se han hecho dueños y expoliadores del deporte popular. En la política, Pinera junta todos los atributos de los cuatro gobiernos de la concertación y del pinochetismo. Hasta en el “carrete” el piñerismo es la síntesis de todo esto con su alter ego el negro Piñera. La familia Piñera y todos sus lazos, familiares, políticos, comerciales, culturales, religiosos, y “carreteros” son la síntesis del Chile de los últimos 40 años, de esa elite que le ha dominado sin ninguna restricción. Y que hoy nos ha regalado esta última tragedia. Ochenta y un muertos, encerrados en sus propias cárceles.

Esta larga y angosta tragedia que es el Chile detrás de los slogans del piñerismo es el resultado de 40 anos de falsas transformaciones. Además un país lleno de liderazgos piñeristas. Un país gobernado por líderes que encarnan 40 años de persecución de mezquinos intereses.  40 años  en donde destruyeron las formas de la organización civil y de representación popular. 40 años depredando las riquezas naturales de país, vendidas a costo cero, pero de cuya venta esa elite recibe jugosas ganancias. 40 años de mantener a un grupo de parlamentarios para sustentar sus políticas y cuyo pago es entregarles status y poder local. 40 años  de mentiras sedadas por el consumismo y la felicidad aparente de una sociedad enferma de aspiracionalismo, el mismo  aspiracionalismo que llevo a treinta y tres mineros a estar a mas de  800 metros bajo tierra enterrados.

Finalmente a 12 de Diciembre de 2010 la tragedia muestra una vez más que no hay oposición ni oficialismo. Nunca la ha habido. Desde hace 40 años solo existe oficialismo y solo una oposición a la elite a cuenta gotas, pero golpeada, reprimidas, rematada a tiro de fusil, rematada a través de la ultrapenalizacion y la ocupación de barrios y poblaciones. Han sido 40 años en donde los conflictos sociales, salvo el pinguinazo, no son mas que negociaciones corporativas de grupos de poder, enquistados en organizaciones como la CUT o el Colegio de Profesores. Sindicatos de trinchera, no de clase. Incluida toda esa gama de pequeños gremios profesionales y económicos. No hay nada que se asemeje a un movimiento social y menos aún hay dirigentes nacionales que encabecen estos procesos. Lo que se genero en estos 40 años es la reproducción del personalismo y el gobierno corporativista, tal como lo sintetiza el piñerismo. Una muestra de esto. Cada uno de los dirigentes en las principales organizaciones sindicales del país lleva, al menos, 20 años ininterrumpidos de ser representantes nacionales. Salvo el ex dirigente de los trabajadores subcontratistas, Cuevas. A todo esto, ¿qué es de Cuevas?

Como decía el Chavo del Ocho: los mismos actores,  en el mismo canal y en el mismo programa. Esa es la élite chilena y sus reproductores.

En la izquierda, si, en el referente moral de la sociedad chilena, en el que dice ser el referente del verdadero Chile, lo que hay es solo piñerismo. Líderes y caudillos que llevan más de 40 años  controlando entidades partidarias. Las mismas que se han convertido en agencias de empleo y mecanismo de presión para alcanzar sus intereses particulares ya sea a través de municipios, direcciones de servicios, cargos parlamentarios, y representaciones políticas en embajadas. Esto último, lo más preciado ya que después de esto se es parte de la elite. Por supuesto, también en directorios de empresas públicas, lo cual permite, después cuando cambian los gobiernos, enrolarse en las empresas privadas para, usando la información y prácticas conocidas durante el paso por la función pública, influir mañosamente en el gobierno. Un bodrio. Hasta en la izquierda extraparlamentaria se extiende esta síntesis, y la instalación de esta élite elites es ya un hecho real desde hace ya dos décadas. Esta elite que cacarea radicalidad y respuestas inauditas ante el atropello del neoliberalismo esta emparentenda emocionalmente y familiarmente con el oficialismo, ya sea aliancista o concertacionista. La función de estos líderes es delirar y poner en el sistema algo de ruido para que todo no sea tan evidente, encontrando eco principalmente en el pequeño y lúdico mundo de la dirigencia estudiantil universitaria.

Finalmente, ante la tragedia, se operará con el mismo sistema de adormecimiento y reproducción de la mentira. Se instalará la comisión en el congreso. El piñerismo, síntesis de los 40 años de esta elite, prometerá una investigación, firmándola los aparentes moros y cristianos. Además anunciara mucho dinero para las cárceles. Más cárceles. Luego harán un catastro de las necesidades y se pedirá a una comisión de expertos para que establezcan los caminos a seguir, y finalmente el fiscal, esta nueva figura de la élite, el señor Peña, investigara a los fallecidos. Al final del día, el oficialismo -  concertacionistas, aliancistas, izquierdosos delirantes, conservadores de derecha, oficiales, empresarios, políticos devenidos “gente de recursos”, dirigentes sindicales por más de 20 años  en las mismas sillas - dirá en coro: Chile, el país de la solidaridad, puede y debe seguir adelante. Y, tal como lo hacían los españoles en la colonia, paseando la virgen de las cenizas por el centro de Santiago, espantaran los males y amenazas para cuidar de nuestra larga y angosta tragedia llamada Chile.

miércoles, noviembre 17, 2010

AGUANTE BIELSA, SIMPLEMENTE GRACIAS

Esta nota ya se escribe con la nostalgia de un tiempo que pasó y que ha sido hermoso para el hincha (él y ella) y para el redactor de este Blog (que se relanzó horas antes que Chile le ganara a Argentina en el nacional). En unas horas más la selección chilena habrá jugado su último partido al mando del profesor Bielsa. El proceso ha sido abortado por un complot cuyo único objetivo ha sido el redistribuir los dineros del fútbol en un concepto distinto al de la equidad. Para los dirigentes y sus intereses económicos, quienes dicen vivir para el fútbol y no del fútbol, esto es un aspecto de la industria del fútbol, para el resto solo muestra codicia y egoísmo. En el momento del crepúsculo, ya sin retorno por cierto, en la medida que es abismal la hegemonía de los poderes fácticos y económicos del país, solo queda relatar qué significó el proyecto Chile para el fútbol chileno.

El proceso dejó y dejará cambios en infraestructura y recursos. Dejómemorable imágenes para nuestros recuerdos y sueños. Rompió mitos del fútbol chileno. Demostró que se puede jugar pensando más en el arco del rival que en el propio. Que se puede Jugar pensando más en la elaboración que en la destrucción. Que se Puede jugar explotando elementos colectivos y no solamente los individuales. Que se puede jugar a través de la planificación y la organización, y no solamente a través de la arenga y la emoción. Que se puede jugar de igual a igual, aunque se pierda, con equipos que aparecen superiores en la primera evaluación. Como no recordar ese partido en Recife, se lo agradezco por siempre y siempre lo citaré como un ejemplo. En tres años este proyecto quebró cada uno de los mitos que abundan en las canchas amateurs y profesionales del fútbol chileno.

El proyecto Bielsa puso en evidencia la distancia sideral que existe entre la mayoría de nuestros entrenadores y una ética/práctica del fútbol que lo entiende como una actividad completa. La principal característica del proyecto Bielsa fue partir desde ciudadanos que juegan el fútbol profesional, el jugador como un sujeto y que pone al servicio del deporte su talento, uno entre varios. Por lo mismo, este proyecto fue dirigido por el respeto y dignidad como base para ejercer el liderazgo en las prácticas deportivas, y también en la vida pública. El proyecto de Bielsa reconoció al ciudadano chileno Claudio Bravo como un sujeto que tiene varias cualidades, una de las cuales es ser un talentoso arquero. Allí partió todo, algo muy distinto con relación a Acosta, por ejemplo. Ojos rojos, el documental sobre la selección chilena, deja en evidencia esta distancia al retratar la momento de la columpiada que el plante del 2005 hace a Don Nelson cantándole Dolape Dolape Dolape (Colombia 2005). Allí no había respeto, no hay reciprocidad, no hay había dignidad. El proyecto de Bielsa lo restituyó.

El proyecto Chile introdujo en la cultura del fútbol nuevos principios para entenderlo y organizarlo. Expresó con mucha fuerza la importancia de los liderazgos, la organización de los equipos, la importancia de una cancha amplia, un equipo que ocupa todos los espacios, la importancia de lo colectivo sobre lo individual, defensa con tres y la reorganización con cinco cuando se defiende, la persistencia de un enganche, dotado de más dinámica, la apelación al wing, bien abierto, produciendo profundidad para la cancha y el equipo (primer gol ante Perú en Lima). La importancia del 6 (5 en argentina) como el relojero de un equipo, la relevancia de los movimientos aprendidos como un complemento para el talento, la importancia de vivir el fútbol en todas sus variables. La relevancia de aprender y conocer el fútbol. Un enorme legado para futbolistas y entrenadores en todas sus divisiones y secciones, amateur y profesional. En el mundo del fútbol hay pocos entrenadores como Bielsa, ellos están lejos, en Europa, y hoy solo uno de ellos activos, Louis van Gaal, así es que haber tenido la suerte de tener un entrenador de este formato ha sido un regalo notable. Si las teorías de la socialización y asimilación son correctas esto debería tener un impacto en el futuro.

Para el hincha, el proyecto también ha regalado momentos memorables. El hincha es un sujeto social amplio y diverso, es un actor del fútbol, lo produce. A diferencia del "fan", el hincha es asimilado a una cultura, crece conociendo y asimilando los códigos del fútbol. Lo hace a través de historias que pasan de generación en generación. Compartiendo una pichanga o escuchando la radio. Alentando a sus equipos y visitando los estadios. Viviendo las memorias del fútbol y compartiéndolas. Para estos ámbitos de la vida del hincha,  el proyecto de Bielsa fue un aire nuevo, algo no visto y oído, un nuevo concepto de fútbol. Es eso lo que explica la empatía que el hincha tuvo con este el proyecto. No fue solo el exitismo después de los triunfos, sino su novedad, lo distinto que mostró, y que incluso supero los propios bordes del fútbol. Fue tan radical esto, que en la próxima década, cuando estemos hablando de fútbol, estos tres años serán una revolución, un momento lleno de creación, lirismo, épica y triunfos, un momento en donde repetitivo y monótono fue transformado. Por cierto, este tiempo será mito y una totalidad. De hecho, si la selección del 98 es Zamorano y Salas, la selección del 2010 será un conjunto, no solo Bielsa, sino la síntesis de tres años en donde la selección quebró todos sus esquemas y al mismo tiempo quebró todo los esquemas del fútbol y su relación con la sociedad. 
En la hora del cierre de este capítulo de la historia del fútbol chileno (ojala que Edgardo Marín lo alcance a escribir en una re-edición del la historia del fútbol chileno) no cabe más que sentirse regocijado con lo que paso. Hoy en la pena que provoca la bajada de cortina de este sueño que vivimos tres anos, no cabe mas agradecer lo hecho por Bielsa y su equipo de trabajo. También agradecer el compromiso y respeto por este trabajo de una camada notable de jugadores, el que además implico una propia revolución en sus vidas (por cierto también agradecer a su formador el profesor Sulantay). Finalmente, solo cabe decir, Señor Bielsa felicitaciones por lo hecho, trabajo cumplido y por cierto siga en el fútbol, donde sea, en una cancha amateur o profesional, porque así seguirá sembrando semillas para que esta actividad, en su sentido profesional, siga manteniendo lo que usted mismo definió como la esencia de un futbolista profesional. Un profesional con un enorme corazón Amateur. Gracias

domingo, septiembre 26, 2010

Fernando Riera a través de los ojos de mi abuelo

Selección chilena 1962
Corrían los inicios de los años 80, quizás los fines de los 70, pero fue en esos momentos en donde me quedé pegado a la radio escuchando futbol, quizás para siempre. Entonces las memorias de la selección del 62 estaban frescas, y aprendí del futbol escuchando los relatos de mi abuelo acerca de las hazañas de aquel equipo (era casi  como hablar de Salas, Zamorano y la selección del 98, digo con relación a como hablamos hoy de ese equipo) . Todos los jugadores de la selección estaban ya en el panteón de nuestros héroes futbolísticos. Pero había alguien que aun estaba presente, activo, quizás era el vínculo viviente,junto a Julio Martínez, con las memorables jornadas de Sánchez en Arica, la patriada del Eladio Rojas en el triunfo ante Yugoslavia. Ese hombre ligado al futbol era Fernando Riera y en aquel momento entrenador de la Universidad de Chile.
En palabras de mi abuelo Riera era un caballero. En las palabras de mi abuelo era un entrenador sobrio y educado. En las palabras de mi abuelo era el sueño de hinchas y amantes del futbol hecho realidad, haber llegado al podio en un mundial. En las palabras de mi abuelo era el entrenador del mejor equipo chileno y que participó en una fiesta hermosa, como siempre calificó al mundial, aunque las estadísticas de la FIFA, según el periodista Matamala digan lo contrario. Allí, en la previa del partido, por la radio, anunciaban la alineación de la U que comenzaba con Carvallo, pasaba por Pellegrini, Socías, Sandrino Castec, Hector tito Hoffens,y terminaba cuando el periodista decía "entrenador, Don Fernado Riera". Despues, en las noches, veíamos los goles de la fecha y una que otra entrevista. Allí reconocía, en la pantalla en blanco y negro, al ex entrenador del seleccionado nacional.
Hace unos dias murió Don Fernando Riera y entendí porque mi abuelo había dejado de conmoverse por el futbol a comienzos de los noventa. Estaba nostálgico de otro futbol, de aquel de la década del 60, de los hexagonales con Pele,Putkas, Garrincha, de los clásicos universitarios, del ballet azul, de la hazaña de Arica y el gol de Sánchez, que me lo relató tantas veces, de las hazañas de Carlos Pluto Contreras. Mi abuelo estaba nostálgico del futbol que representaba Riera, de un futbol con más corazón, lleno de un amateurismo pero que Riera lo llevó al máximo con su profesionalismo. Mi abuelo estaba nostálgico de ese Futbol, de esos estadios llenos viendo a grandes jugadores. Estaba nostálgico de quizás la mejor época del futbol chileno.
Me conmovió leer en la crónica de la Tercera cómo Leonel Sanchez conoció de la muerte de Don Fernando Riera. El recibió un llamado de la persona que cuidada al ex entrenador. Esta le dijo al francotirador que venció a Yashin, la araña negra, en Arica, que su padre había muerto. Yo diaría que no murió solo el padre de Sánchez, sino también el de muchos hinchas y niños que crecieron con la hazaña del 62 y el futbol de la década del 60, aquel que en gran parte definió y creó Don Fernando Riera. Don Fernando, gracias por su trabajo, dedicación y amor al deporte más lindo del mundo.