lunes, noviembre 19, 2012

El Chile a tres dedos que fue: problemas y lecciones



Ha terminado el primer ciclo de las eliminatorias rumbo a Brasil 2014. Hasta aquí, el “camino recorrido” fue muy negativo. Más allá de la evaluación estadística, aquella que se basa en la posición de la selección en esta competencia, es evidente el “retroceso en el juego” y la imposibilidad de reproducir la identidad futbolística alcanzada con el proceso Bielsa. Con Bielsa, su logro mayor, para este observador, y más allá de la filosofía del ataque, Chile logro consolidar un plantel y por primera vez, quizás desde el mundial del 62, forjar una identidad futbolística
            Entre los elementos futbolísticos de la propuesta de Bielsa podemos encontrar lo siguiente: la convicción de un ataque con línea de tres, con dos atacantes bien abiertos por las bandas y con la obligación de un retorno agresivo cuando el equipo defendía y rápidas transiciones para pasar al ataque profundo y vertical. También, esa propuesta, logró “consistencia y coherencia defensiva”, esto después de traumáticas derrotas frente Argentina (2-0), Paraguay (3-0) y Brasil (3-0). Adicionalmente, contra Brasil y Paraguay, en Santiago, a pesar de que se perdió por la inconsistencia defensiva, el equipo, por largos pasajes, impuso su sello ofensivo y transiciones rápidas desde la recuperación al ataque, y viceversa. Sin duda, afianzar la seguridad defensiva, en la segunda etapa de Bielsa, iba a ser uno de los puntos más importante para atacar y consolidar. Otra de las características del trabajo de Bielsa fue formar un plantel. Conociendo que tenía un puñado de hombres/nombres para la base del equipo, Bielsa supero tal escasez y logro tener dos competitivos jugadores por puestos. Bielsa y su equipo, recuperaron y hallaron jugadores, siendo los casos de Bosejour, Carmona, Millar, Orellana, los más emblemáticos. Por ultimo, la mecanización de juego, una variante de lo colectivo, permitió soslayar diferencias, en cuanto a individuales, con el resto de los planteles sudamericanos.
            Entre los elementos “no futbolísticos” cabe destacar la profesionalización de la selección nacional, lo que sólo se había alcanzado con Fernando Riera. Esto tuvo como resultado lo siguiente: los jugadores que venían de Europa no notaban grandes cambios entre el régimen de disciplina que regía en la selección y aquellos que vivían en sus clubes europeos. Tras la epopeya de 1998, las estrellas venidas de Europa llegaban a Chile para ser estrellas del fútbol y de los programas nocturnos de los canales de televisión. Con Bielsa tal estilo cambio fuertemente y la profesionalización del jugador de la roja tocó dimensiones nunca antes vista. En efecto, el proceso Bielsa logró la dignificación del futbolista profesional y el respeto de las vidas privadas de los futbolistas. Atrás habían quedado los tiempos de los reporteros en las piscinas y concentraciones de la roja, y los tiempos en que futbolistas y modelos compartían en los programas nocturnos, un modo que se tragó a tres futbolistas: Kike Acuña, Mauricio Pinilla y Luis Jiménez.
            El proceso Borghi partió con dos premisas fundamentales. Primero aspiraba a tener una relación de confianza con los jugadores en base a su conocimiento y trato cercano, especialmente con los ex  colocolinos del plantel 2006. En efecto, Claudio Borghi aparecía casi como un padre y amigo para los líderes de la roja y medio equipo titular de Sudáfrica 2010. Por ejemplo, para Vidal y Valdivia, dos díscolos en el proceso Bielsa, la aparición de Borghi fue el perfecto sustituto del rosarino, un entrenador justo a la medida de sus intereses y modos de ver la selección. La segunda premisa era la de mantener el juego de ataque de la selección y seguir desarrollando el equipo para retomar el objetivo inmediato trazado por Bielsa: la copa América.
            Ninguna de las dos premisas de Claudio Borghi se cumplieron. La primera, aquella de la cercanía con los jugadores terminó en el bautizo de uno de los hijos del mago Valdivia. La segunda, fue borrada de un plumazo por Venezuela en copa América, donde Farías demostró, con hechos muy visibles, que había trabajado más el partido que Borghi. Fue un momento revelador y demostró lo débil de la concepción futbolística de Borghi, ya que la selección perdió un partido por el solo hecho de pensar que cualquier adversidad futbolística podía revertirla convirtiendo un gol más que el rival – mucha soberbia de entrenador de liga. Este principio, tanta veces esbozado por Borghi en sus entrevistas, le jugó en contra aquel día y nos mostró que regirse por ese principio suponía el fin del proceso de Bielsa y la descomposición de un plantel. Lamentablemente la selección no aprendió la lección de aquel partido y deambulo hasta perder cinco partidos seguidos.
            Los elementos futbolísticos de Borghi son altamente cuestionables. Abordo algunos de ellos. Chile no tuvo nunca profundidad en el ataque. Una marca del proceso anterior. La insistencia en mantener a Sánchez como un delantero libre, moviéndose por todo el frente del ataque, y ocupando zonas por donde transitaba Matias Fernández, genero la disminución en las oportunidades servidas para Suazo y el desorden en materia ofensiva. En efecto, al ver los partidos, la selección nunca exploto zonas sin balón durnate la fase de ataque y solo se entrego a la improvisación talentosa de Sánchez, Fernández o Valdivia. Esto es muy poco para las exigencias de las eliminatorias. El gran perjudicado de este modo de entender el juego ofensivo fue Humberto Suazo. El delantero nacional jugo una rueda completa de las eliminatorias jugando en solitario contra dos o tres palitroques rivales, algunos de muy buen nivel como los colombianos. Dar semejante ventaja en materia ofensiva generó la pérdida de poder de fuego y castigar a su jugador de área: Suazo. Para este observador, tal concepción deja en evidencuia que Borghi no dejo de ser un entrenador de liga.
            En materia defensiva la obstinación con la línea de tres fue el mayor signo de no mantener un trabajo como seleccionador basado en el desarrollo de un método. La línea de tres chilena es débil no por concepto, sino por convicción y conocimiento del plantel. Ninguno de los jugadores que ha alineado en esa línea de tres ha mostrado convicción, por lo cual la posición se torna inconsistente con relación a sus requerimientos. El zenit de la situación fue por cierto el haber puesto a Vidal de ultimo hombre en el partido contra Colombia; simplemente improvisación. La des-organización en las marcas y coberturas, la falta de coordinación entre los defensas, y la debilidad en los enfrentamientos mano a mano denotan la falta de trabajo. La relación entre los medios tampoco muestra mayor trabajo. Una vez que es superada la línea de Medel, por ejemplo, la selección tiene muchos problemas para defender y cuando se recupera el balón la selección no muestra transiciones rápidas, y en efecto se vuelve un equipo muy predecible. Solo cuando estuvo Aranguiz se pudo hacer un mejor trabajo. Para este observador surge también un punto a debatir, si la posición de Medel se desarrolla mejor con línea de tres o con línea de cuatro. En mi opinión, el de Conchalí rinde mejor en línea de cuatro y si su equipo juega en línea de tres,  Medel tiene que pasar a ser stopper.
            Algunas de las lecciones que deja el proceso Borghi. Primero es necesario retomar la profesionalización del seleccionado nacional. En este sentido, lo más importante es mantener la rutina del jugador y la forma en que son tratados en sus clubes europeos. Un proceso de alta gestión y que requiere estrecha coordinación entre el cuerpo técnico y la gerencia de selecciones. Sostengo, que mientras menos se altere el ambiente de los jugadores europeos, tendremos más posibilidades de alcanzar el éxito. La segunda lección es la necesidad de contar con un entrenador que entienda la competencia eliminatoria y que no improvise con respecto a la misma. Dado esto, el técnico que debe ocupar el lugar de Borghi responde al perfil de Martino. No hay tiempo para esperar que Sampaoli aprenda el régimen de las eliminatorias. Para futuras generaciones, el voluntarismo en la formación de los jugadores debe estar bajo la lógica de un método, el cual logra articular y desarrollar los elementos involucrados en la gestión de un equipo de fútbol. El método sintetiza lo que el entrenador observa, su retorica acerca del juego, la naturaleza de su liderazgo y finalmente como puede relacionar los elementos que juegan en la constitución de un equipo de fútbol y su estilo. Carecer de esto, tal como lo hizo Borghi implica una casi segura derrota en el futbol de hoy y a diferencia de lo que el mismo dijo, Bielsa entrego mucho con relación a esto. Finalmente, como corolario final, lo que se obra con tanto esmero y dedicación cuando se trabaja seriamente en un equipo de fútbol, como es lograr un estilo, puede ser destruido fácilmente a pesar de la contundencia que los jugadores pueden mostrar en sus presentaciones individuales.

domingo, noviembre 11, 2012

En La Adversidad, Marcelo Bielsa

Ayer fue uno de esos dias en donde el bielsismo recibio una hondanada de ideas, sensaciones, y declaraciones de principio. Ahi, en la conferencia de prensa, el profesor Marcelo Bielsa enuncio su vision y sensancion de vivir la adversidad. Pasajes de su charla quedan no solo para futuras generaciones de entrenadores, sino tambien para tomarlas y echarlas al equipaje que nos acompana en la vida.


viernes, octubre 12, 2012

El futbol a tres dedos del Bichi Borghi


La ruta hasta Quito ha sido tortuosa, solo suavizada por triunfos y pasajes, muy escasos, de buen fútbol. En el año y medio de Borghi al mando del plantel nacional, los partidos más intensos y más disputados fueron aquellos que el propio entrenador decidió enfrentar con sus fantasmas, los recientes y los de su pasado. Por lo mismo, el partido de hoy es crucial para el técnico. Lo es no solo por los puntos, sino porque en esas luchas ha despilfarrado gran parte de su popularidad. Primero, luchando contra Bielsa y luego ese permanente conflicto con su pasado como futbolista. Con el primero, ha luchado hasta el cansancio para demostrarnos que SI trabaja. Con lo segundo, un hecho menos visible, tanto físicamente como también para el hincha común, Borghi ha intentado que su obra como entrenador oculte su conflictiva historia como jugador. Paradójicamente, el hincha ve y pone más interés en la primera, siendo lo más importante, para entender el problema de la selección, la segunda.

La primera lucha esta perdida para Borghi. No hay mucho que hablar desde el momento en que el propio Borghi habló de las “viudas de Bielsa”. Sin embargo, la segunda lucha es difícil y en pleno desarrollo. La paso explicar. Borghi fue un jugador talentoso, pero que solo fue figura en Argentinos Junior, en su primera, casi pre-histórica etapa como futbolista. Su fútbol de tres dedos, deambulo sin éxito por el River más millonario de la historia, y que terminó en un fiasco, por Milán, en el Milan de Arrigo Sacchi, en donde se amurró, pasó a México donde no hay mucho que contar, y terminó en Chile, arribando a Colo Colo, el equipo campeón de America, en donde se amurró otra vez con Jozic, caminó un poco la cancha, hizo un par de rabonas, y se desvaneció junto al desvanecimiento del equipo en el infierno de Guayaquil-Ecuador. Finalmente terminó con varios kilos más, con relación a la exigencia de un futbolista profesional, en Audax Italiano. La historia de Borghi como futbolista fue mas oscura que brillante, fue la perfecta crónica de un enorme talento que nunca se consolido y simplemente desapareció en medios de sus propios miedos a pertenecer al olimpo futbolistico.

El propio Borghi, ahora como entrenador, ha tratado de limpiar esa imagen. Esta en su derecho. A través de su aparente éxito como entrenador, ha querido borrar su evidente fracaso como jugador. En una extraña inversión, lo logrado como entrenador le ha permitido reconstruir su propia historia como jugador. Las entrevistas del éxito como entrenador, le han permitido crear una historia de su vida como futbolista en donde lo que ayer fue negativo hoy aparece casi como una virtud. En efecto, narra, en esas entrevistas, que su forma de ver el futbol y la vida, siendo jugador, no eran compatibles con la de los entrenadores como Sacchi o Jozic, y que esa incompatibilidad explica el porque de su fracaso como futbolista. Y en efecto, su historia de entrenador, parece, para el, reinvindicar esa forma de ver y sentir el fútbol. La famosa sentencia de Borghi de sentirse aun jugador lo explica todo. Borghi, en su rol como entrenador, aun esta haciendo las rabonas, los pases en profundidad y dejándonos gozar con el carácter elegante de su fútbol a tres dedos, y cree que esa lógica es la que finalmente promueve los éxitos de sus equipos.

Cada entrenador tiene su librito, en eso no podemos ir en contra la corriente y ciertamente se acepta. Pero no podemos aceptar que Borghi nos pretenda decir que su visión del fútbol como futbolista sea la forma correcta, porque la misma adoleció de muchos elementos para ser realmente exitosa. No me refiero a su talento, sino a su forma de asumir el juego y participar de el y sus entornos. Quizás este es el gran problema de Borghi, y se acrecienta mas porque aun cree que es mas jugador que entrenador. Borghi no solo pelea contra Bielsa, sino contra todo aquello que el cree conspiro contra su éxito. En la hora de las decisiones, lo que nos gustaría ver, es si Borghi puede ser entrenador y su forma de ver el fútbol como tal. Lo que debe poner al lado es esa construcción conflictiva con el pasado que vivió como futbolista. Tengo la impresión que cuando Borghi resuelva ese dilema, podrá convertirse en un gran técnico. Es cierto, ha tenido triunfos importantes, pero también necesitamos reconocer que en el plano internacional está al debe, y que sin desmerecer los campeonatos obtenidos, especialmente en Argentina, el nivel de la liga chilena, en los tiempos de CC 2006 y de la liga argentina en los tiempos de argentinos 2009-2010, dejaba mucho que desear. Creo que todos necesitamos a un Borghi entrenador, incluso puede ser un real aporte para el mundo futbolístico, y creo, ademas, que todos necesitamos mantener, su fútbol, como jugador, en los archivos y deleitarnos con las pinceladas de su juego a tres dedos.  

viernes, septiembre 21, 2012

Arturo Vidal y la infantilizacion de la sociedad chilena


Arturo Vidal, vistiendo la camiseta de la Juventus, jugo un partido superlativo ante el ultimo campeón de Europa. Anoto un gol y lidero a su equipo para lograr el empate luego de ir perdiendo 2 x 0. Desde el comienzo de la transmisión oficial de la UEFA, las imágenes de Vidal mostraron a un jugador que exhalaba profesionalismo, disciplina, concentración y organización. Era un Vidal muy distinto al que jugo hace una semana atrás en el estadio monumental. Era un Vidal sin gestos exagerados, sin la sonrisa del que cancherea fácil y sin un peinado extra llamativo. El Vidal que jugo en el monumental quedo retratado en el gol de Teofilo Gutierrez. Vidal, en la jugada previa, arremete contra Teo como un jugador sin experiencia y con un espíritu barrial. Intenta desplazar al colombiano, el que casi no se mueve y, que al sacarse la marca de Vidal, queda con el arco a su disposición para marcar el tercer gol de Colombia.

Ayer me pregunte, Que fuerza transformo a Vidal la semana pasada? Que llevo al Vidal de Europa a ser reemplazado por su prehistoria como jugador profesional? La explicación no esta en las consideraciones personales de Vidal. No es su moral ni su personalidad. El problema que afecta a Vidal es un problema nacional y se define así: una sociedad cuyas estructuras de poder tratan a la mayoría de sus miembros como niños, una sociedad donde el poder esta basado en la infatilizacion de sus miembros y sus actividades.

Cada vez que los cracks de la roja llegan a Chile, comienza el rosario de los medios de comunicación deportiva, uno de los mecanismos de reproducción del poder en la sociedad chilena, para buscarle un padre a los players. Un discurso que reproduce otros discursos del poder como son el de la iglesia y la política. Estos discursos tienen algo en común: trata sistemáticamente de aguachar al huacho, y a Vidal, como tambien a otros cracks, los miman, los tratan de Arturito y no arturo, del Gary y no Gary, muestran sus juguetes y están pendientes de sus faltas para criticarlos.

Por lo tanto, todo lo que había avanzado Vidal en Europa, en disciplina y la organización, no sirve para los discursos que reproducen el poder en Chile. Para los medios, por ejemplo, el Arturo que vende no es el jugador profesional de la Juventus, sino aquel, que es ya casi una pieza arqueológica, que apareció en Colo Colo. El Arturo de Turin es invisible para el poder, como el personaje de Manuel Scorza, Garabombo lo era para las elites criollas del Perú en la sierra, y se insiste en decirle que no es mas que otro huacho. Asi Arturo Vidal y los cracks de la roja sufren lo que sufre el chileno medio: se les infantiliza.

Ayer, Arturo la rompió en Stamford Bridge, dijo una vez mas que es adulto y que quiere que lo traten como tal. Arturo no necesita a Papa Borghi, sino un entrenador que reconozca su desarrollo profesional. Ahora entiendo lo que quiso decir cuando reclamo su condicion de mediocampista. Le quiso decir a papa Borghi, ahora soy un adulto, por que no me tratas como tal? En la sociedad chilena muchos demandan lo mismo, pero el poder trata a la ciudadania como huachos, tal como narra la historia contada por Gabriel Salazar. Hoy la selección tiene a papa Borghi y el país tiene a papa pinera, y si faltan discursos tenemos a papa Paulmann y sus supermercados.

En la hora del crepúsculo para el proyecto Borghi en la selección, surge una conclusión final con relación a Bielsa. El gran secreto del rosarino fue ir contra la historia del deporte en chile y de la infantilizacion de sus estrellas. En el caso del fútbol, trato a los futbolistas como profesionales y no como niños. Mantuvo distancia y reforzó a los jugadores como sujetos con propiedad y derechos. Lo que en realidad paso con Bielsa, la dignificacion del jugador de futbol.Y justamente al que mas le costo entender ese trato fue a Arturo Vidal, pero que cuando lo entendió fue titular y el mejor jugador en el debut de Chile en el mundial 2010.

PD: Disculpen los acentos pero escribo desde un teclado con orden americano.

miércoles, julio 04, 2012

El IDOLO Marcelo Pablo Barticciotto


“Por eso digo que dejo de lado el prestigio, el dinero y muchas otras para pensar en ustedes como personas, como compañeros, como amigos.” Marcelo Pablo Barticciotto, Junio, 1991

Marcelo Pablo Barcticciotto es el último gran ídolo de Colo Colo. No hay duda. Sintetiza todo el ideario del club popular, expresa la identidad del mismo, y ha seguido cultivando tal sentimiento, el que conoció cuando arribó a la tienda popular un verano de 1987, hace más de 25 años. Ganó una copa Libertadores de América y es el jugador más emblemático de ese plantel, el mismo que alcanzó lo más alto del fútbol sudamericano. En la historia entre Marcelo Pablo Barticciotto y el club popular hay momentos maravillosos. El gol imposible ante Boca, el silencio y su cabeza mirando el pasto del nacional el día en que le marcó a Colo Colo jugando por Católica, en el arco sur del nacional, y el gol que le convirtió a Peñarol, el día en que se re-inauguro el Estadio monumental David Arellano, con su clásica gambeta larga.

Sin embargo, a la luz de la historia pasada y reciente de Colo Colo, creo que lo más significativo en la historia entre el ídolo y el club, es la carta que el mismo escribiera a sus compañeros antes del duelo de la gran final de la copa libertadores el ano 1991. En esa carta, pegada en las murallas del camarín, no solo se sintetiza el espíritu como jugador de Barticciotto sino que también la identidad del club popular. En ella, se definen aspectos simbólicos que unen a quienes aman al club popular, sean dirigentes, hinchas o futbolistas. No se si hay otras cartas escritas por jugadores del club, estando activos, pero lo que esa misiva representa es la identidad del club, aquella identidad usurpada, manoseada y mercantilizada por las recientes administraciones del club.

La profesión ídolo en el fútbol chileno es difícil, es una tarea ardua y con más sinsabores que privilegios. Todos los ídolos del fútbol chileno, sin excepción, han sido ninguneados por clubes y sus dirigentes, hinchas irrespetuosos, sin memoria o vendidos a los mercaderes de turno que controlan los clubes. Quien duda que antes de Barticciotto, el ultimo gran ídolo de Colo Colo, había sido Carlos Humberto Caszely, a quien incluso se le llego a prohibir la entrada al Estadio Monumental David Arellano. Ahora Barticciotto ha tomado la posta y le han dado con todo. Lo agredieron, le han pegado la desconocida, le han dicho que no le conocen, y hace algunas semanas un dirigente, que ha usado el club para sus beneficios propios, se atrevió a decir que Barticciotto no había ganado y no había hecho nada por Colo Colo. El que ningunea al ídolo Barticciotto, termina ninguneado la identidad del club, a los elementos simbólicos de los cuales un club de fútbol se alimenta y se reproduce.

Para quienes hoy administran Colo Colo, los elementos intangibles que representan la identidad de un club, y por ende, quienes lo proyectan, el ídolo, por ejemplo, tienden a valer muy poco. Estos ven a los hinchas como hinchas-clientes, despojados de identidades fuertes y que solo buscaran la satisfacción del éxito a través del resultado deportivo. Para estos mercaderes del futbol, lo intangible solo es viable si se subordina a los intereses de comercialización de la marca llamada Colo Colo. Al final los intangibles terminan siendo un obstáculo. La comunión y el rito identitario que significa pertenecer a un club de fútbol, tal como nosotros, en nuestra cultura, y en la sudamericana, entendemos a estas identidades sociales y deportivas, termina siendo un obstáculo para dirigentes desconectados, ignorantes, de estas esencialidades.

Dado todo lo anterior, Barticciotto ha mostrado en el último año estar a la altura de la etiqueta que se gano primero en la cancha y luego fuera de ella. El ídolo ha estado dispuesto para luchar, mano a mano, con aquellos hinchas de Colo Colo que buscan recuperar, no solo la corporación, sino lo mas importante de un club: su identidad. Lo de Barticciotto es otra vez, tal como ocurrió en el camarín el año 91, algo que no es trivial ni pasajero, en cada una de sus palabras, intervenciones transmite esa extraña intangibilidad que se llama identidad. Es lo que muchos colocolinos extrañamos y que el ídolo así lo ha entendido.

LA CARTA DEL 91

"Quizás yo sea el menos indicado para decir esto, pero sentía que lo tenía que decir. Puede haber entre nosotros miles de diferencias. El hecho de estar criados en diferentes culturas implica mucho, pero eso es lo de menos. El ser argentino, chileno o yugoslavo es una circunstancia de la vida. No podemos estar todos en un mismo país. Por eso Dios, que es tan sabio, nos repartió. En este plantel hay muchos que quizás se irán -y Dios quiera que sea para bien- y otros que se van a quedar. Por eso éste es el momento para agradecerles todo lo que hicieron por mí. Lo digo ahora porque hoy vamos a jugar uno de los partidos más importantes de nuestras carreras. No porque va a ser la final de la Copa, ni mirado desde el punto de vista profesional ni económico, que en este caso es lo de menos porque podremos tener partidos más importantes que éste. Pero pongámonos a pensar si vamos a tener otra vez en la vida un grupo más importante que éste. Con tantas buenas personas, humildes, con gran corazón a pesar de lo que son y de lo que significan para la gente. Hoy es el día para demostrarnos si nos queremos y demostrarles a todos los hombres que el grupo humano del que siempre hablamos no es verso y es bien de verdad. Por eso digo que dejo de lado el prestigio, el dinero y muchas otras cosas para pensar en ustedes como personas, como compañeros, como amigos.Muchachos: no podemos defraudarnos ni defraudar a nuestras familias, que están sufriendo tanto o más que nosotros. Yo no soy quién para pedirles algo, pero en esta oportunidad lo voy a hacer. Les pido que cuando entremos a la cancha demos gracias a Dios de tener el grupo sensacional que tenemos y del compañero que tenemos al lado. Que quizás sea la última vez en nuestra carrera que lo tengamos. Digo esto porque los quiero y porque ya forman parte de mi vida y de mis mejores recuerdos. Gracias muchachos".


EL GOL DE BARTI ANTE PENAROL

jueves, junio 28, 2012

Los cracks del fútbol y la población Villalón en Ovalle



En las ciudades hallamos lugares únicos para el fútbol. Uno de ellos es aquel de donde mayormente provienen los cracks que llenaran de alegría los campos de fútbol. Siempre hay uno de estos lugares, por ejemplo Playa Ancha en Valparaíso , la poblaciones Juan Antonio Ríos y también la comuna de Renca en Santiago, los barrios de la cantera en Coquimbo, la Victoria y el Agustino en Lima, Morón en el gran Buenos Aires, etc. Pero el más glorioso de para este blog es la población Villalón en la ciudad de Ovalle. Allí han surgido puros cracks del fútbol. Repasemos, hay campeones nacionales de fútbol, finalistas de la copa libertadores, cracks de las selecciones menores chilenas, entrenadores de selecciones nacionales, y por supuesto cracks de la ciudad, de sus equipos del fútbol amateur y tardes inacabables de beibi. Vamos al grano. En primer lugar los hermanos Gómez o “familia crack”: Eduardo, Ruben, Osvaldo y Omar. Una familia de futbolistas (Pasión del deporte que se extiende a través del lado femenino en el basquetbol). Eduardo, “el mocho”, el más recordado por los hinchas nacionales quién es ídolo del Cobreloa y que también defendiera a la Universidad de Chile, Club Deportes La serena, y Club Deportes Ovalle. Disputó dos finales de copa libertadores con los zorros del desierto y se titulo campeón con el mismo en las campañas 1980, 1982, 1985, 1988. Eduardo, también fue titular en la campaña de la roja en la copa América de 1987. Zaguero central, Gran tiempista y extremadamente técnico. Jugador de condiciones riquísimas en lo futbolistico y con una extraordinaria calidez humana coronada por su sencillez y simpatía. Ruben, el nene, jugador hábil, técnico, pícaro y de barrio con el balón, también disputó las finales de la copa libertadores de América y fue baluarte del plantel ovallino que ascendió a primera división. De Ruben Gómez recuerdo su enorme calidad técnica como futbolista, su gran calidad humana y probado compromiso social con los que no tenían voz y la democracia a fines de los 80. Tambien campeon con Cobreloa campanas 1980 y 1982. Fue un placer ver sus entrenamientos en sus ultimos anos de futbol profesional y tambien tenerlo como entrenador en divisiones inferiores. Osvaldo Gómez, jugador técnico, un volante con un físico privilegiado para su posición, que jugo en Colo Colo y anotó un golazo de tiro libre una fría noche del Santa Laura. Jugó en la mejor campaña de Ovalle en los 80, y también fue protagonista de la campana de la roja en indianapolis 1987, juegos panamericanos, donde participo en el triunfo ante Argentina. Omar, zaguero, jugó básicamente en el Cobreloa y fue campeón junto a Sulantay y Jose Miguel Alvarez en la campaña del año 88. Un jugador polifuncional y aguerrido en la marca. (Los Gómez pasaron por todos los grandes del fútbol chileno). Otro crack, Jose Miguel Alvarez, potente disparo y un seis clásico, campeón con Cobreloa (1988) y también una vez seleccionado nacional, quien junto a José Luis Rivera, el rulo, y Osvaldo Gómez formaron el mejor mediocampo que yo vi en una formación de los verdes del Limarí. Willy Gonzalez, portero y seleccionado juvenil, el antiguo estadio ferroviario llevó su nombre por varios años en honor al mismo. Fallecido trágicamente en la ciudad de Rancagua cuando defendía al O'higgins de esa ciudad. El chato Díaz, otro jugador de carácter, clásico numero seis, puro barrio. Un vecino del barrio pero que es casi del mismo, Rodolfo Dubó, uno de los mejores seis de la historia del futbol Ovallino. Campeón con Palestino el 78, en el mejor palestino de todos los tiempos, y disputo la copa del mundo el año 1982. Miguel Diaz, el más contemporáneo, jugador formado en Club deportes Ovalle y con un paso por la Universidad Católica y Arica. Potente disparo, gran rechazo y técnicamente virtuoso, seguía la ruta de los clásicos zagueros centrales chileno, debió por calidad futbolística llegar mas alto. Y quedan para el deleite de quien narra esta crónica los mejores del barrio en mi edad. El peluca Harold, extremadamente hábil con el balón, zurda notable, un espectáculo en el beibi fútbol, debió haber llegado al fútbol profesional, nos hubiéramos divertido viendo su fútbol las tardes de sábado o domingo. Titicho, para mi el mejor, notable con el balón, siempre a lo Carlos Valderrama o Juan Roman Riquelme, debió también haber llegado más alto, hubiéramos disfrutado de un gran volante ofensivo. Finalmente el nervio, arquero que tuvo su oportunidad en los verdes del limari. Espigado y notable atajador. Finalmente todas estas “figuras” pasaron por el Fortín Villalón, recinto de sueños, recinto de amistad, que aun sigue allí, enclavado a los pies del cerro guardando los sueños de estos niños que fueron cracks y que cobija los sueños de los que hoy aspiran a cracks. 
Un comentarista que se hizo llamar Gleco nos aporta lo siguiente: Tambien brillaron en las canchas los vecinos Claudio "Cuchillo" Araya, Roberto "Bruto" Tabilo campeón de Chile con la selección de Iquique, También falta mencionar a Miguel Díaz padre y a Guillermo Díaz, jugadores de aquel Deportes Ovalle que regresó a la Segunda División por allá por el año 1970, Honorato "chino" Romero, lateral derecho de los años 70, Claudio Campos, el "cayoyo" Carlos Vargas, Morgado, Montalbán, el chino Marín, el chino Jopia, el Nano Blanco, "Pocho" Rodríguez, lateral izquierdo que era el único que paraba al "Charola" González.

Ciertamente no puedo recordar todos los nombres por lo tanto esta cronica esta abierta. Quien quiera anadir nombres y recordar sus caracteristicas lo puede hacer en la zona comentarios y luego lo pongo aqui arriba.


(Noche de fines de Marzo, 1989, inauguracion del tradicional campeonato de beibi futbol, ahi estuvimos con el negrito. Puros cracks en esos campeonatos)

martes, junio 05, 2012

Marcelo Diaz: La marginalidad de su singularidad



La singularidad en el fútbol es un tesoro, una rareza, algo que solo unos pocos pueden adquirir o mostrar. El sinónimo mas común de esa singularidad es el talento de un puñado de jugadores que están en el Olimpo de las estrellas de este deporte. Pele, la arana negra, Maradona, Zico, Platini, y Messi, por citar solo algunos. Junto a este significado mas común de la singularidad hay otro que es menos evidente o al cual se pone menos atención. Incluso, se le castiga en términos que solo suele reconocer la singularidad que expresa la primera definición, aquel del talento único y singular de una estrella del balompié. Xavi debió haber recibido hace ya varios años el balón de oro para destacarle como el mejor jugador del planeta fútbol o al menos del área donde se desarrollan el mayor grupo de ligas competitivas en este planeta. Sin embargo el jugador formado en la Masia no disfruta de los honores de la singularidad de Messi, sino mas bien debe proseguir su camino sin reconocimientos.


La singularidad de XAVI esta dada por la autoridad con la cual ejerce su juego. No hay nada parecido a este talentoso jugador. Sus movimientos, la forma de entender el juego, el modo en que entiende su posición, el proceso que desarrolla para interactuar con sus compañeros, la forma de mirar el campo y sentirlo, el vinculo con su entrenadores, etc. Xavi esta bien ubicado en la cancha el 99% del tiempo que dura un partido de fútbol. Un mediocampista central singular que apenas se empina por el 1.70 y sin la contextura física de los futbolísticas típicos en esa zona del campo. En los 10 años que he seguido a Xavi han sido muy pocas las ocasiones en las cuales el jugador catalán ha chocado con sus rivales. Es simplemente único y quizás su singularidad ha marcado un cambio en la forma de formar y buscar aquellos jugadores que ocuparan esa posición en el campo de juego. Xavi finalmente es simplemente único.

Esa singularidad apareció en el fútbol profesional chileno y se llama Marcelo Díaz. Hace un año y medio atrás, el jugador Díaz estaba en la serena, sin cabida en el cuadro azul y después de un paso por Everton. De ser un promesa azul, el nuevo 10, uno de los tantos que ha tenido el cuadro azul, como promesa, pero que se diluyeron en el camino, Díaz paso a formar parte de esa escuadra de jugadores que parecen no dar el ancho en los clubes grandes y condenados a jugar en los equipos de los picados. Díaz jugo en varias posiciones. De 10 clásico, de ocho, de lateral volante e incluso de lateral izquierdo. Díaz conoció muchas veces la banca. Nunca fue una figura destacada en la U, incluso en la primera parte de la era Sampaoli debió luchar por su puesto. Hoy Díaz es la singularidad, es lo mas parecido a Xavi que puedo observar. Juega de 6. Mide un poco mas de 1.70m, casi no choca con sus rivales, pero tiene un buen porcentaje de recuperación. También se mueve en la forma correcta, mete goles importantes en momentos importantes del juego y pierde muy poco el balón. Y casi siempre esta mirando mas allá de lo que puede distinguir un jugador normal.

Cómo es que Díaz no es desde hace años el jugador que es hoy?, por qué los hinchas siguen pensando que sera reemplazado cuando Gary y Vidal puedan jugar juntos? Díaz es un extraordinario jugador, pero hay un problema con el tipo de autoridad que ejerce en el campo de juego. La misma no es común para el aficionado chileno y en general para el hincha del fútbol. En general el aficionado chileno prefiere la exuberancia física y verbal de Vidal. Algo que es común en las canchas de tierra. Hay muchos como Vidal, y el jugador de la Juve es la mejor expresión de ese carácter. Al aficionado le gusta también el temor que ejerce Medel ante los rivales. Sin embargo, me he cansado de ver los Medeles en los campos de tierra. Existen en abundancia y en la selección tenemos la mejor expresión de ese tipo de jugador. Sin embargo, los Díaz son escasos, casi no existen o simplemente no se les distingue. Aun mas se les ningunea y se les maltrata. Son condenados a la banca, en los equipos grandes se les envía a prestamos porque se los confunde con jugadores de poco carácter. Su talento, que no es ni la exuberancia ni la picardía ni la habilidad es pasado pro alto por los formadores y por los técnicos resultadistas. En definitiva, son invisibles porque el reconocimiento del talento esta bien repartido en tres atributos en la mente del aficionado chileno: bravura, picardía y habilidad. Lo otro la singuralidad del jugador inteligente en la posición del 6, del que pasa bien la pelota y se mueve ocupando los espacios detrás de la linea ofensiva, el que logra ejercer la autoridad con la sola administración del balón en la transición entre defensas, mediapuntas y delanteros no importa mucho y es casi irrelevante.