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domingo, enero 01, 2012

El año azul y el gol de Vargas que engaño al estadio

La universidad de Chile ha tenido un año extraordinario. Gano tres títulos o dos para los mas puristas. Es decir un campeonato largo y una copa sudamericana. Entrego las mejores pinceladas de juego en algún equipo chileno con actuaciones notables como la goleada que le propino al FLA en Rio de Janerio con Ronaldihno incluido. También nos permitió ver el crecimiento de jugadores y la consolidación de otros, siendo, para mi, los mas importantes los volantes marcelo diaz y charles aranguioz, mas el mejor de todo, el puntero Eduardo Vargas. Como un corolario de esto, el cuadro azul mostró fortaleza institucional, lo cual se ve reflejado en un proyecto cuyo mejor producto son los seis o siete juveniles que la U nos presento este ano, los cuales están para jugar ya en primera. Una gran noticia. 

Mención particular para el técnico Sampaoli. Mas allá de todo lo que se ha dicho, el trabajo del argentino reafirmo un hecho sustantivo y objetivo, la distinción entre aquellos técnicos que hablan y aquellos que trabajan. La comparación entre lo que hizo el técnico Sampaoli y lo obrado por los últimos técnicos del equipo popular representa esta clara distinción. Unos apoyados en la retorica y arenga fácil, el otro, Sampaoli y su cuerpo técnico, sustentados en una trabajo casi siempre perfeccionista y buscando conjugar el profesionalismo como el amateurismo para explotar las capacidades de sus players. Los resultados están a la visa. Los que obraron con la retorica y la arenga fácil terminaron confundidos y goleados, los otros, los del trabajo, coronaron un ano notable y metieron a su equipo en la discusión que intenta resolver cual ha sido el mejor cuadro de la historia del romántico viajero. 


También, Vargas demostró ser un jugador a tener en cuenta para la próxima década del fútbol chileno. Siendo ya un interesante proyecto en Cobreloa, Vargas solo logro consolidarse en la U con el técnico Sampaoli. Con un parecido notable al juego y estilo definido por Hugo Rubio, el delantero azul nos entrego las mejores pinceladas de un futbolista nacional, siendo solo superado por Alexis Sanchez. Extraordinaria aceleración, buen gambeteador, jugador de diagonales que ya ha entendido plenamente la forma de quebrar defensas jugando en linea o con marcas escalonadas. Valiente en el juego, sin achicarse ante patadas y sobretodo un jugador que se desarrolla en la alta competencia con altos grados de presión y exigencia. Dos momentos retratan este hecho. El primero su notable presentación ante España, siendo aquella actuación la primera que tuvo, en serio, en un seleccionado nacional.


La segunda,de la cual fui testigo, es un gol que engaño al Estadio Nacional el día de la final ante Cobreloa. Arranco en 3/4 de chancha por derecha, el defensa Roco fue poco a poco cerrando el angulo sin regalarse, para evitar un dribling largo, y a la entrada del área el ariete sorprende con un globito, justo en el momento en que Roco se disponía a cruzarlo. La pelota va lentamente cruzando el espacio entre Vargas y el arco, superando el esfuerzo de un sorprendido Peric, la pelota entra casi rasguñando el horizontal cae suavemente dentro del arco. Al momento que la pelota cae en el arco se produce un silencio, un pequeño momento en que el publico fue engañado, en donde hubo un momento de incertidumbre provocado por un movimiento espectral, como fue la entrada del balón en el arco sur. Vargas abrió lo brazos y corrió lentamente ha encontrarse con la barra azul, solo allí el estadio grito la gloria del gol. Notable el gol.

El año azul permite decir que si el romántico viajero mantiene su proyecto institucional, su dominio sera abismante en el plano local. Hoy por hoy en el plano local no hay nada parecido a lo que produce la U en todos sus estamentos. Por ejemplo, tiene divisiones inferiores fuertes, enfocadas no en el triunfo de sus divisiones en los campeonatos de estas series, sino en un proyecto que significa el desarrollo de talentos cuyo principal desafío es debutar siendo muy jóvenes en el elenco azul, pero entendiendo que el desafío fundamental no es el debut sino el mantenerse y seguir creciendo como jugadores. El proyecto azul lo ha entendido así y le ha entregado al equipo adulto 6 o 7 canteranos que hoy alternan con el equipo adulto, y cuyas capacidades y fortalezas los convertirán no solo en protagonistas de las series menores, sino también, en actores fundamentales de lo que parece ser un próximo ciclo de absoluto dominio azul.

lunes, diciembre 12, 2011

La U y su Copa

He estado viendo la forma de escribir algo sobre la U y su próxima final. Al final he resuelto publicar un anterior post escrito luego de la copa alcanzada con Markarian en el invierno del 2009. El unico cambio que he introducido es relativo al deseo que expresé en aquel momento respecto del futuro azul. Yo deseaba que la U tuviera su estadio y el reconocimiento internacional. Bueno, quizás no es la copa libertadores (mi deseo original) pero es la copa sudamerica. No es de carton aunque obviamente no tiene el peso simbolico de la Copa Libertadores, pero a nadie se le ocurriria decir que el Manchester United no luchara por la UEFA este año. Así es que espero que los hinchas azules tenga su copa y el futbol chileno sume un plamares mas en sus triunfos internacionales.
 
Sé, desde muy pequeño, de la grandeza del equipo azul. Lo sé, ya que mi abuelo materno fue un furibundo hincha azul. Con él solía escuchar los partidos de la U por la radio hace 27 años atrás. Además, con él aprendí y me maravillé con las hazañas del ballet azul. Para él, siempre hubieron tres grandes, esto a parte de Leonel Sánchez, el tanque Campos, Fifo Eyzaguirre y Rubén Marco. Para mi abuelo estos eran los mejores y cuando jugábamos juntos al futbol usábamos sus nombres. Qué tiempos. Recuerdo algunos de los jugadores de esas tardes de futbol por la radio, ya sea en el Estadio Santa Laura o en el Nacional: Carvallo, un arquero argentino que marcó una época en el equipo azul, Pellegrini, al que ví jugar en el Estadio La Portada de La Serena, Hector Tito Hoffens, La Fiera Luis Alberto Ramos, temible jugador de area, hoy entregado a la obra de Dios, el joven Sandrino Castec, aquel de la inolvidable chilena que el año 81 batió a Fillol en el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, Arturo Salah, Rodolfo Dubó, un ovallino que vestió la casaca azul y quizás el mejor seis de la primera parte de los ochenta y finales de los 70, el paraguayo Jhony Ashwell, Miguel Angel Gamboa, recién retornado de México, hábil media punta y más guapo que el Candonga Carreño, ah y como no el Flaco Bigorra, lateral izquierdo pero que terminara jugando de seis en Cobresal, y quien fuera mi imagen cuando quise ser futbolista (puede que exagere, pero no tanto, el flaco Bigorra jugaba en Cobresal con el mismo estilo de Fernando Redondo en el Madrid).

Después, por los azares de la vida, estuve en el Estadio Nacional el día en que la U descendió a segunda división. Cuatro imágenes de aquel día. Pellegrini en el banco, si el ingeniero y su equipo cayendo a segunda división. Estaba sentado en la puerta de la maratón, y desde ahí se podía ver claramente la desazón del técnico, quien observaba el partido encerrado en los antiguos bancos para entrenadores del nacional. Nunca olvidaré la tristeza de ese cuerpo técnico. La segunda, la hinchada azul, todavía no bullanguera, pero camino a hacerlo, siempre azul de corazón, que despidió al equipo cantando el himno de la Universidad de Chile. Quizás el momento en que con mayor emoción he escuchado “ser un romántico viajero”. La tercera, los jugadores, un plantel muy joven, que era el remanente de malas gestiones dirigenciales, producto de la intervención de la dictadura a través de dirigentes como Ambrosio Rodríguez. Jugadores de ese plantel: Marcelo Silva, Pato reyes, un joven Lucho Musrri, el recordado Héctor Tito Hoffens, quizás el que más lucho ese día, Luis Rodríguez y Carepato Rivas, el que estuviera entrenando a Iquique este año. Esos jugadres tuvieron mucho coraje para aguantar ese momento. La mayoría de ellos se quedaron en el equipo, jugaron en segunda y subieron. La cuarta imagen, para futboleros de tomo y lomo, la peligrosa dupla de delanteros que presentó Cobresal ese día: Salgado-Martínez. Juntos con Julio Suazo y Franklin Lobos, que venían de atrás, estuvieron notables con su majestad el contragolpe y jugaron un partido con mucho honor. Ese día había mucho en juego y en el mismo instante del partido de la U, Unión peleaba por no descender ante O'higgins.

Mi tercer recuerdo de la U es el campeonato del 94. A pesar de que la Católica reclama el partido en el Nacional como suyo, el equipo de Socías, que en realidad era de Salah, fue superior a sus rivales. Quiero decir también que era un equipo de verdad y luchó contra planteles que el futbol chileno ahora desearía. El Colo de todas sus estrellas y sueldos millonarios, la católica de Acosta y Gorosito, monstruos, un Cobreloa potente y duro en la altura, que fue derrotado por José Marcelo Salas Melinao. De ese equipo, los hinchas azules con los cuales converso y algunos periodistas del mundo deportivo suelen olvidar a quién considero, despues de Salas, el segundo el mejor jugador de ese campeonato: Ruben La Bruja Aredes. A veces pienso que la Bruja Aredes, sin tener el cartel de Leo Rodríguez, tuvo momentos más sobresalientes que el otrora seleccionado argentino. Salah encontró en Aredes a su 10 perfecto, clave en explotar el juego de Salah: salir por los costados con Guevara o Galindo, tocar a Musrri o Aredes, y levantar el pelotazo cruzado para el matador, éste las ganaba todas. Así, jugaron un brillante partido con Colo-Colo en el monumental, le dieron un baile en el primer tiempo al equipo popular, y en ese trabajo el más destacado fue Aredes.

Los elementos anteriores pueden completarse con algo especial. No hay cosa más linda en el futbol que escuchar un buen relato de futbol. Relatos como el de Victor Hugo en el gol de Maradona el 86, los goles de Carcuro, Mimica el 91 narrando las hazañas del Colo, Ernesto Díaz narrando el periplo de la sub 23 y Zamorano en Sidney, Claudio Palma y su narración de la epopeya del Loco Bielsa y sus dirigidos. Pero hay uno, que ya no esta entre nosotros, pero de quien guardo unos de los más hermosos recuerdos escuchando un partido de la Universidad de Chile. No hablo del relator de la sintonía azul, mítico programa noventero, sino del Gordo Carlos Alberto Campusano, sí el mismo que se presentaba diciendo "cinco continentes y cinco mundiales", aludiendo a su recorrido en el futbol, y quien patentó una frase clasica : trepa, trepa trepa........ A veces se la escucho a Palma y realemnte me vuelvo a emocionar. El relato de Campusano era el siguiente: Trepaaaaa, Trepaaaaa, Trepaaaa Lucho Musrri, o en su efecto, Fabián Guevara, después de esto le cambiaba los nombres a los jugadores y los llamaba por los nombres de los jugadores del ballet azul. Siempre recuerdo al gordo, no se si fue hincha azul, sospecho que si, y sus relatos del equipo de Leo y su campeonato. Sentía lo mismo que cuando me sentaba con mi abuelo a escuchar los partidos el año 81. Siempre estaré arrepentido de no haberle pasado la voz al gordo Campusano cuando una vez me lo crucé en la calle antes de que falleciera. Seguramente estará en alguna parte relatando un partido de la u y cambiándole los nombres de los jugadores por los del ballet azul. Una tarde de futbol, estando en el relato Campusano, quizás en radio nacional, el trepa, trepa y el cambio de los jugadores coincidió con un gol de la U. Sí amigos Campos, el tanque, anotaba el tercer gol de la U ante Coquimbo, esto en el campeonato del 97 o el 98, en un partido apretadísimo. El gordo lloró y yo también
 
La U es grande porque contiene la pasión de una parte importante de nuestro amor por el futbol. Como todo equipo popular representa a familias que han vivido cosas significativas a través de la U. Además, es parte de una tradición e identidad futbolística de nuestro país. Por lo mismo, y mirando hacia el futuro, necesita de dos cosas importantes: su propio estadio y un reconocimiento internacional. Estos son los objetivos más importantes de la Universidad de Chile en los próximos años y la sociedad anónima debe tenerlo claro. El modelo de sólo formar y vender jugadores no es suficiente. Se necesita algo más. Tal como su archirrival futbolístico, si es que gana una Copa Libertadores (Copa Sudamricana), será un equipo distinto y esa grandeza irá hasta el cielo, tal como lo hace hoy, pero el puente de oro será cada vez más ancho y sólido. Si es así, la U estará mas cerca de mi abuelo, de los jugadores del ballet azul que ya no están y del gordo Campusano, todo esto para compartir una tarde de futbol y sus alegrías. No cabe duda que ese día será y debe ser cuando se alcance la Copa Libertadores (Copa sudamerican). Bien por la U, un brindis por el romántico viajero, y disfruten mis amigos chunchos.