jueves, febrero 14, 2013

Perú -Argentina (30 de Junio 1985): La batalla de Buenos Aires y el fútbol de los zapatos negros


El fútbol es una cuestión de carácter, y el mismo se ha construido a medida que las sociedades que cobijan al fútbol se han ido transformando. Desde fines de los 60s, impulsado por la filosofías futbolísticas que se desarrollaron a orillas del Río de la Plata, y fenómenos sociales como las dictaduras y los grandes procesos de transformación social, el fútbol sudamericano construyó una épica única. Las narraciones del fútbol se construyeron en función de identidades fuertes, agudas formas de nacionalismo y la transformación de los futbolistas en depositarios de los deseos societales.

 Tal narración tuvo correlaciones prácticas, por ejemplo, cito, los épicos triunfos de Estudiantes en copa Libertadores y una copa Intercontinental, la conquista de los dos campeonatos mundiales por Argentina, el mundialito jugado en Montevideo y el triunfo de Uruguay en el mismo.(Un campeonato unico). Siguieron a estas narraciones, otros triunfos, menores, pero igual de importantes para cada una de la sociedades que los vivieron, por ejemplo, el triunfo de Peñarol en Japón, la derrota de la celeste ante Perú el año 1981 y el triunfo de Chile en los Defensores del Chaco ante Paraguay. Todos tenían el mismo relato y carácter, con jugadores que parecian hombres adultos cuando aun muchos de ellos no pasaban los 22 años.

Los grandes relatores de la época ayudaron con sus narraciones y lenguaje a formar la épica de los grandes partidos entre el fin de los 60s y el fin de los 80s. El relato de Victor Hugo Morales en México 86, el relato de Martinez Morosini y los comentarios de Portanova en el monumental de River en 1985, los relatos de Carcuro en los defensores del Chaco, esto en 1982 y el trágico relato del locutor brasileño el día en que Brasil perdió la copa del mundo el año 1982. En todos estos relatos se conjugaron los nacionalismos y las contradicciones de las sociedades y sus futbols. Las grandes batallas de esta época implicaron el duelo de las identidades nacionales (o identidades futbolísticas), la manifestación de los orgullos locales y la posibilidad de levantar a los players en andas en los mundiales, ya convertidos en mitos. Esa época del fútbol, sin zapatos de colores, con mucha gente alrededor de las canchas, tuvo uno de sus momentos culmines en la Batalla de Buenos Aires, Junio de 1985, en el partido en donde se enfrentaron la ultima gran expresión del fútbol peruano y el seleccionado argentino que sería campeón del mundo en México 86. Aquí, la crónica de esa batalla.

Argentina le bastaba empatar y Perú necesitaba ganar para ir al mundial. El monumental de River estaba lleno y la cancha era un lodazal debido a la torrencial lluvia que había caído en la capital de la Argentina. Perú presentó lo mejor que tenía y también al arquero Acasuzo. En el equipo ingresaron Velazquez Olarticachea, Diaz, Cueto, Oblitas, Rojas y arriba los notables Franco Navarro y Barbadillo, dirigidos desde la banca por el maestro Roberto Challe. Argentina, ya al mando de Carlos Salvador Bilardo se presentó con Maradona y una lista que componían los veteranos Fillol y el gran capitán Passarella, el defensa Ruggieri, los medios Batista, Burruchaga y Maradona, y arriba Pasculli y Valdano, entre otros. En la banca estaba un emergente tigre Careca y el brillante Trobbiani. El partido fue dirigido por quien marcaría época arbitrando el fútbol con carácter de las décadas del 70 y el 80, Romualdo Arpi Filho, quien ademas arbitraría la final del mundo en México 86, un justo premio a sus labores para la confederación sudamericana de fútbol.
El partido comenzó con la fuerte presión de Argentina sobre el pórtico peruano, el cual se vio amenazado por balonazos largos enviados por Passarella y Ruggieri. Perú, en tanto, esperaba con un 4-4-1-1 dejando en ataque a Barbadillo, un extraordinario y veloz extremo, y para el enlace al talentoso Franco Navarro. La idea era ganar la segunda pelota con Velazquez o Cueto, y salir limpiamente con Navarro y Barbadillo, más el apoyo de Oblitas. A los tres minutos de iniciado el encuentro, Perú intentó esta estrategia la cual fue cortada por la criminal patada de Julian Camino, hoy asistente de Sabella en la selección de Argentina, sobre Franco Navarro. Camino prácticamente demolió los ligamentos de la pierna derecha de Navarro, que al momento era la estrella de Independiente de Avellaneda. La secuencia del foul sobre Navarro es dramática. El jugador peruano yace en el suelo, con su pierna derecha inmovilizada y rodeado por la incredulidad y el shock de sus compañeros ante tamaño acto de deslealtad futbolística. No tengo dudas, hoy no es posible encontrar algo como aquel hecho, simplemente fue una jugada que respondió a su época. (primeros minutos)

 La lesión de Navarro obligó a Challe a definir una temprana substitución y decidió incluir a la pantera Julio Cesar Uribe, el gran media-punta peruano, un extraordinario jugador. Luego de la falta de Camino a Navarro, Argentina presionó aún mas a Perú y en la única jugada en la que Maradona zafó de la marca de Reyna, quien lo seguía con o sin pelota por toda la cancha, lanzó un centro bajo que fue tomado por Pasculli, quien, aprovechando que Olarticoachea resbaló en el lodazal del área, evitó su marca y remató cruzado para marcar el uno a cero. Este resultado clasificaba a la Argentina para el mundial. De ahí en adelante todo fue para Perú. De la mano de Cueto y Velazquez en el medio campo, más el imparable trabajo de Julio Cesar Uribe, Perú volteó el partido para ponerse 2 a 1 antes de terminar el primer tiempo.

La jugada del segundo gol peruano esta en la historia del futbol del Rimac. No tengo dudas que es la última manifestación de esas generaciones doradas del fútbol peruano que maravillaron al continente y al mundo en los mundiales México 1970, Argentina 1978 y Espana 1982. Esa jugada se inicia con una recuperación de Velazquez en el sector medio de la cancha y este logra combinar con Uribe, al que aprietan pero recibe la ayuda de Cueto, el cual, como poeta y mago que fue, con un toquecito dado por su pierna zurda, en la cancha barrosa del monumental, pasa entre dos argentinos, momento en donde imagino que esta jugando en el mundialito del El Povenir en la Victoria, para luego habilitar a Barbadillo, a la entrada del área de Argentina, el cual, luego de eliminar a Fillol, abriéndose a la derecha, remata marcando el segundo gol para Peru. Un gol que enmudeció al monumental.(El gol que sello una epoca del futbol peruano)

El segundo tiempo fue una oda al ollazo al área, para ver si caía el gol de la Argentina. A pesar del asedio argentino, Perú tuvo un par de ocasiones para cerrar el partido, siempre de la mano del talentoso Julio Cesar Uribe. Sin embargo, a los 38 minutos del segundo tiempo, un balonazao largo enviado desde la izquierda, en ¾ de cancha, cruzó el area peruana y se detuvo en el pecho de Passarella, quien bajó el balón y luego lo dejó para la posición de remate venciendo a Acasuzo.(Passarella y su gol). Era el 2 a 2 y Argentina volvía a tomar los pasajes para México 1986. Los últimos 10 minutos fueron emocionantes porque Perú atacó con Julio Cesar Uribe, quién tuvo dos claras oportunidades de gol, la ultima en el último minuto cuando penetró en el área buscando el penal y logró disparar, ante lo cual Fillol reaccionó volando sobre derecha y atrapando el balón. Ahi, en ese justo instante, cuando Fillol volaba, terminaba la batalla de Buenos Aires. (Los ultimos minutos).

En aquella tarde gris del invierno de 1985, el fútbol peruano se despidió de las grandes citas, de los mundiales, su grandes generaciones de futbolistas y su futbol dijeron adiós pero también nos dejaron uno de los últimos grandes partidos de una época. Argentina, en tanto, cerró el período con un campeonato mundial, México 86, y una final en Italia 90. Después de todo esto, su fútbol con carácter ha devenido en un fútbol-mercado, histriónico e histérico, que ha llevado a su liga a una pobreza extrema y a su identidad futbolística a vivir de las nostalgias de esa  época. En la batalla de Buenos Aires no hubieron discusiones tácticas, ni grandes elaboraciones teóricas respecto al partido. Las narraciones, dominadas por la radio y las transmisiones de la televisión pública, fueron otras, apuntaron al orgullo nacional y barrial, y nos contaron el caracter mítico de los players convertidos en depositarios de una mística futbolistica única. Un tiempo donde la estética de la cancha, definida por los zapatos negros, reflejaba ese carácter y modo de entender el fútbol que fue único e irrepetible.

viernes, enero 18, 2013

Chile Sub20-2013: Fase de grupo brillante


 La selección chilena sub 20 completó su primera etapa con canasta limpia al ganar sus cuatro partidos. Un hecho que no había logrado ninguna selección juvenil participando en estos campeonatos. Lo expresado por el equipo dejan tres elementos que son sustantivos: una gran expresión táctica, altos rendimientos y una transición exitosa desde el cuerpo técnico saliente al que ahora comanda el equipo.
El equipo chileno ha formado con un 1-4-2-3-1. Un sistema que basa su fortaleza en la intensidad sobre cada una de las instancias del juego y particularmente en la presión alta. Esta última condición facilita rápidas transiciones ataque-defensa, principalmente a través de las bandas. Y es en esta última condición donde Chile gano ampliamente a sus rivales. En los primeros tres partidos no hay prácticamente ninguna falla de cobertura, la anticipación fue excelente, especialmente contra Argentina, las transiciones defensa-ataque fueron letales para sus rivales, y los equipos rivales sufrieron la presión de los dos mediocampistas centrales, los cuales al mismo tiempo se desplegaban entre 60 y 70 metros para apoyar el ataque. Lo de las bandas cuento aparte, se triunfo siempre. En este desarrollo táctico son destacables dos jugadores: Rubio y Cuevas. Ambos estuvieron sobresalientes. El primero porque ha demostrado una madurez táctica muy alta, lo que indica una importante evolución en su desarrollo como jugador, especialmente si comparamos al actual jugador con aquel que dejo la liga chilena tempranamente. Cuevas es simplemente notable, para mi el mejor jugador de esta etapa que termina y uno de los mejores del campeonato. Características: disciplina táctica, rapidez mental y física, siempre tomando buenas decisiones, valiente y técnicamente con alta dosis de buen futbol. Con solo 17 años estamos en presencia de un notable jugador. Si ya esta comprometido con el futbol, estoy seguro que será un verdadero crack.
El equipo chileno ha tenido grandes actuaciones. No hay puntos bajos (dejamos las expulsiones para después del campeonato). En este sentido, quisiera resalta tres aspectos. Primero, jugadores con participación en partidos de primera división. No solo estando en las nominas, sino que algunos de ellos compiten domingo a domingo. Una experiencia riquísima que se aprecio cuando los seis atacantes chilenos enfrentaron a los 6 o 7 defensores argentinos, siempre se les gano en los “mano a mano”. Primera vez que veo esto. Segundo, el temperamento y la capacidad para leer los partidos. Chile es un equipo educado en el temperamento y es producto del roce con jugadores avezados. Por ejemplo, Maturana ha mostrado toda la pachorra que le ensenó la segunda división chilena. Y tercero, la importancia del sistema de sparring en los equipos de primera división. Lo de Valber Huerta es el producto de esa expresión de un método de trabajo que debe extenderse. Tiendo a ver esto como algo mucho más importante que el campeonato de filiales. A través del sistema de sparring los jugadores no solo tienen roce con jugadores avezados, sino también aprenden a madurar tácticamente.
El tercer punto a resaltar es el trabajo del cuerpo técnico. Hay pocas transiciones tan exitosas como las que este cuerpo técnico ha desarrollado. Este hecho nos presenta, una vez más, que los técnicos si son importantes. El seleccionado chileno hace un mes y una semana estaba bajo el orden de un código futbolístico distinto, como es aquel de mantener la posesión del balón como primer objetivo. Un código plenamente identificado con la filosofía del futbol que ha pregonado Fernando Carvallo (NO DIRIJO MI OBSERVACION A LOS RESULTADOS, SINO A LAS IDEAS DEL JUEGO). Ahora, el código que organiza cada uno de los movimientos del seleccionado nacional, es la INTENSIDAD. El paso de un código a otro es una de las tareas más difícil para cualquier cuerpo técnico entrante. Que lo diga Borghi y su equipo, no? En Salas, hemos visto a un técnico activo junto a la cancha, identificando y anticipando movimientos de rivales, promoviendo el esfuerzo y la entrega absoluta, viviendo el partido intensamente. Hay un trabajo con el camarín que ha implicado cohesión entre los jugadores para buscar la intensidad con pasión, sabiendo que ello dirige al triunfo. No conozco a cabalidad cómo Salas y su grupo de trabajo organiza las sesiones de entrenamiento, pero lo que muestra el DT y su staff es gratificante. Su mayor logro hasta ahora no son los cuatro triunfos, sino el haber introducido satisfactoriamente entre sus pupilos un set de ideas que se plasman en hechos, y vaya que hechos. FELICITACIONES

lunes, enero 14, 2013

"Me expulsaron por la chucha"


Había un mito en los años ochentas. Sin ser los mas golpeadores, ni los mas cancheros del fútbol sudamericano, el arbitraje de esta zona del continente americano le cargaba siempre la mata a los equipos chilenos y en especial a sus selecciones. He perdido la cuenta de las ocasiones en que nos hemos quedado con 10 o de las ocasiones en que fuimos victimas de la ley de las compensaciones. También he visto como selecciones uruguayas y argentinas han pegado a diestra y siniestra y nunca se fueron de expulsiones y menos aun, menos aun, fueron victimas de la ley de las compensaciones. Algo pasa entonces.
En las tres primeras fechas del sudamericano sub 20 rompimos todos los récords de nuestra gran historia de expulsiones en partidos importantes. Cuatro expulsado y un montón de amarillas. Que paso ahora? simplemente el peso de la historia y el hecho de que tenemos tres tipos de expulsiones patentadas. Veamos, tenemos un expulsado re-famoso, Carlos Caszely, quien fuera el primer jugador en ver una cartulina roja en un mundial, y por una patadita similar a las que cometen nuestros players casi 40 años después, como ocurrió con Cuevas y Fuentes. Una patadita inocente y angelical. Una expulsión dulce. Después tenemos expulsiones sin explicación. Estas son las que mas duelen. Ocurren de la siguiente manera: no hay ningún tipo de agresión de por medio, se suceden en un terreno del campo donde no hay peligro alguno para la portería que se defiende y generalmente la victima es el mejor jugador contrario. El caso mas notable de este tipo de expulsiones a la chilena es la que sufrio Eduardo Gómez en la final de Copa América ano 1987. Por que lo hizo? no lo sabremos nunca.  El tercer tipo de expulsiones son mas propias de nuestra herencia colonial, yo las llamo expulsiones de chingana, máximo exponente contemporáneo de este linaje de auto-inferidas heridas es el jugador Gary Medel. Y el mismo se encarga de repetirlas en cualquier continente y hasta en los estadios mas pirulos. Es una larga historia de huevones camorreros.
Pero pocas veces se repara en el origen y causas de esta larga historia de históricas y increíbles expulsiones. Generalmente se despachan dos grandes tesis desde los narradores que dominan el relato sobre el fútbol, como son los periodistas deportivos: por una parte estas los que transmiten desde el Hotel Radisson y que aluden a la cultura o simplemente a la raza; por otra, los mas futbolizados, que no son muchos, ponen su atención en el manejo arbitral, y la frase queda para la nuevas generaciones, el arbitro pudo manejar la situación. Al final nuestros players terminan siendo excomulgados y de pasadita, bien piolita, quedan sin sanción los formadores de nuestros guerreros nacionales. Tiendo a respetar la tesis de los mas futbolizados periodistas deportivos, pero también tiendo a criticar a los mismos por no poner el acento en el proceso formativo de un futbolista. Todas las expulsiones son evitables y el proceso formativo trabaja para lograr ese objetivo en la mayor parte de las ocasiones. En el caso nacional, esta tarea sigue siendo un FRACASO.
El drama de los seleccionados nacionales, jugar al filo de quedar con 10 jugadores (ahora nos pasamos, competimos con nueve en dos partidos, un caso único), seguirá existiendo porque no ha sido una materia a desarrollar en la formación para la alta competencia. Tendrá que serlo, no cabe duda, para seguir compitiendo en los próximos años. Un seleccionado argentino de hace 6 años o 10 años hubiera conseguido al menos el empate y un elenco colombiano un poquito mas fuerte también. Sin desconocer los enormes méritos de triunfo chileno, basado en un equipo solido en sus desarrollos tácticos, las expulsiones pusieron en riesgo dos justificadas victorias. Todas las expulsiones fueron evitables, unas mas que otras. Cuevas busco y encontró (tipo patada angelical): Bravo pudo medir donde y cuando (la expulsión sin sentido); Fuentes busco y encontró (otra tipo angelical; y Melo dejo estiradita la pierna por si las moscas (la única expulsión que es mas cercana a una acción de juego). Pero ojo ojo, aun falta la mas memorable expulsión chilena, aquella que podemos ejemplificar con mocha tipo chingana, tomare palco para esperar y verla. Hagan sus apuestas.



domingo, enero 13, 2013

Chile - Colombia Sub 20 13 01 2013



Melo: Mostro solvencia y seguridad, confirmando todo lo que se ha hablado de el y lo que yo he visto de el. Ojo con el trabajo de vista de Melo, denota su condicion innata para el puesto. Cometio un penal de arquero, quizas no lo cometa en el futuro. Penal de arquero.

Fuentes: Muestra el oficio de la polifuncionalidad. Anulo a Perea que se movio por su sector y tuvo capacidad para apoyar la salida y a Rubio. Se canso pero lucho hasta el final. Jugador Maduro, muestra su temporada pasada en primera.

Lichnovsky: Mostro porque fue titular en un clasico ante Colo Colo. Tiene jerarquia que le permite tapar sus ripios tecnicos. Con Sampaoli en la seleccion seguira progresando. Deberia ser un sparring permanente. Rescato su ubicacion y capacidad de recuperacion. Gano todos sus duelos contra Cordova

Huerta: Muestra Elegancia y un ano sirviendo como sparring para Sampaoli. Tiene ritmo de competencia, lo que le facilita para jugar junto a Igor. Muestra serenidad, importante en un zaguero. Gran futuro

Bravo: Un jugador correcto que hoy cumplio. Tuvo que controlar las arremetidas de Palomeque en el primer tiempo, jugador colombiano avezado.

Martinez: Mostrando su enorme jerarquia, aunque una jugada suya en que despeja desesperadamente el balon casi provoca un gol colombiano. En esa jugada pudo manejar major la situacion y poner el balon en juego para proteger al equipo con la posesion.

Caroca: El mejor del dia, gran sentido de la anticipacion, recorrio con facilidad los 70 metros que cubre su recorrido entre area rival y area propia. Trato correcto con el balon y enerme sacrificio. Pudo anotar en la major jugada de Chile.

Cristian Cuevas: Enorme futuro, siendo tan joven presenta un gran sentido tactico. Muestra su experiencia de entrenar y jugar por el priemer equipo de O'higgins. Gran rapidez y desfachatez para enfrentar rivales. Personalidad no le falta. Necesita entender que debe jugar 90 minutos. Busco su expulsion

Rabello: Hoy me mostro que puede ser un gran jugador (los primeros 30 minutos del partido). Mostrando mas recorrido en la cancha, tomo el control del partido y le gano a Perez en un duelo de jugadores hechos y derechos, aunque el colombiano con mas experioencia. Se canso tempranamente y perdio protagonismo.

Rubio: Gran desarrollo tactico y un jugador que desequilibra. Le esta costando llegar al gol en este campeonato pero es fundamental para el trabajo de Castillo y Fuentes.

Castillo: En el primer tiempo intento contra las torres colombianas siendo importante para desahogar. Genero con su cabezazo una oportunidad de gol, se llevo las marcas en el gol de Chile y le sirvio un gol a Caroca. Correcto partido.

Ragusa: Entro a cubrir el sector derecho del mediocampo y lo hizo muy bien. Se puso al arco y mostro pachorra

Robles: Entro para aguantar, casi convierte un gol y corrio cuando Chile estuvo con nueve.

Mora. Lucho muy solo pero en una jugada mostro su jerarquia al enfrentarse con tres defensores colombianos y ganar por fuerza y habilidad. Debio haber intentado definer en esa jugada en vez de buscar el penal. Hay recambio para Castillo.

Comentario general: Chile fue superior a Colombia cuando el encuentro fue normal. Le gano tacticamente y tambien por su intensidad. Colombia equilibro algunos pasajes con su juego tecnico liderado por Quinteros pero carecio de contundencia.

sábado, enero 05, 2013

Los Centrales I: Los 80s


El central es una pieza sustantiva de todo orden futbolístico. Esa figura sintetiza y expresa la fuerza de un plantel y enarbola los valores y la mística del mismo. La presencia de un central impone respeto y cuando esa imagen es mas que un conjunto de elementos intangibles, pone un enorme talento y puede dejarnos algunas de los momentos más hermosos del fútbol. Así los apodos de los centrales son los que denotan ese valer: el León, el Mariscal, el Kaiser y el “DON”, entre otros. Como síntesis de este preámbulo para hablar de los centrales ochenteros, cabe apreciar estas escenas de Figueroa, Don Elías, ante las dos Alemanias, en el mundial del 74, las cuales deben ser algunas de las expresiones estéticas y futbolísticas más apreciables de un central en la historia del fútbol.

Elias Fgueroa compacto Mundial 1974 contra Alemania Federal



En el plano internacional, en los ochenta cabe destacar al italiano Baresi y creo que fue lejos el mejor de los centrales en una época en que la transición del fútbol contemporáneo fue evidente – empezó con España 82 y termino en un pálido Italia 90-. Fiero en la marca, con personalidad, sin ser demasiado alto, y con un sentido de la anticipación exquisito, lo cual ademas combino con un enorme amor por la camiseta del AC Milán. Jugo el mundial del 90 con una selección italiana de transición, pero ciertamente hizo grandes campanas en la mejor época del calcio italiano, los 80. Agreguemos en este escenario a Lothar Matheus, quien pasó de ser un mediocampista central a una emulación correcta del sello dejado por Franz Beckenbauer en la historia del fútbol mundial. Matthaus, rápido, de 178cm, construyó la copa del fútbol alemán en Italia 90. Sus condiciones era la gran rapidez, su enorme técnica, su disposición táctica y sobretodo su enorme valentía para salir jugando desde su propio campo de juego. Lo de Matheus era espectacular, siempre tuve la impresión que los rivales, cuando lo veían venir, lo percebían como un gigante de dos metros. Es el mejor ejemplo de lo que en fútbol podemos llamar LA PRESENCIA.

En los ochenta destacaron dos centrales en Chile que llenaron mi gusto futbolístico: Fernando Astego y Eduardo Mocho Gómez, los últimos grandes centrales del fútbol chileno. Astengo, jugo básicamente en Unión Española y Colo Colo, tenia un sentido de la anticipación maravilloso, rápido y gran rechazo, pero técnicamente no era de los mejores centrales de la historia. A pesar de sus limitaciones técnica Astengo fue a Brazil, en un momento en donde aun esa liga estaba llena de estrellas. Gómez era un crack, dentro y fuera de la cancha, el ultimo de los centrales nacidos en cancha de tierra y con un aire provinciano que lo siguió toda su carrera. Jugo en el mejor Cobreloa de todos los tiempos y destacamos dos aspectos: su enorme técnica y su gran rechazo, teniendo sentido de la anticipación, no fue mas que Astengo en ese plano. Ambos centrales terminaron ingratamente su carrera en el seleccionado nacional. Astengo en el recordado maracanazo e involucrado por ser el capitán del equipo y Gómez con un patadón dado a Francescoli que significó su expulsión en la final de la Copa América en el primer tiempo.

Más que de Elias Figueroa, crecí escuchando del Mariscal Quintano. En la casa de la rama materna de mi familia sólo se hablaba de la U. Y la figura de Quintano se empinaba como una imagen guerrera, como el de un general en el campo de batalla. Cuando me encumbre en mi pasión colocolina, Figueroa pasó a ocupar el lugar del Mariscal. Y en los últimos años de su carrera, el porte de Figueroa y su elegancia para jugar eran lo que impresionaba. En sus últimos años de carrera jugaba solo con su presencia, secundado por Leonel Herrera, al que se le conocía como el zapatitos con sangre. En los 80, en cualquier pichanga ochentera en el barrio, quien recibía el apodo del zapatito con sangre era de temer. A mediados de los 80, con el equipo del barrio, (calles mariano latorre y yungay, población fray jorge Ovalle) enfrentamos al equipo de los Mellis, un partido a 20 goles, con arcos armados con piedras. En el equipo de los Mellis estaba el zapatitos con sangre de la población y aun recuerdo el cariñito que me hizo y el túnel que le puse, jeeee, "cosas de centrales."

domingo, diciembre 30, 2012

Los crack olvidados 1: Armando Alarcon, Cobreloa 1977-1990


Hay un sino en los equipos que destacan por haber llegado a grandes finales, o los que hicieron historia por brillantes campanas. En todos esos equipos hay jugadores, que a pesar de su enorme valer, van quedando olvidados poco a poco en el tiempo. Son como pasajeros temporales de las habitaciones en casa de los Buendia, la familia que Garcia Marquez nos regalo en Cien Anos de Soledad. Uno de los protagonistas de estas historias es un volante que jugo dos finales de copa libertadores de américa, que jugo siempre en un solo equipo, y que con el mismo se titulo 4 veces campeón de la liga chilena y una vez campeon de la copa chile. El nombre de este crack es Armando Alarcon.

El nacido en Taltal, jugo 440 partidos por los zorros del desierto y su primer gol en el profesionalismo fue tambien el primer gol en el profesionalismo de Cobreloa, no podia ser de otra forma. Trabajador de la mina, se probo con 21 anos y el tecnico Fernando Riera lo integro en 1976 al plantel de Cobreloa que debutaria en el profesionalismo en 1977. En mi memoria futbolistica lo tengo presente como un fiero mediocampista de contencion en el mejor equipo chileno de la década de los 80, por lejos, como fue Cobreloa.

Armando Alarcon tenia la pinta de un lolo recién salido de la fiesta de graduación, con un pelo semilargo casi con alas sobre las orejas. Con esta facha se metió en la titular de un equipo en donde los jugadores se las sabian todas. No solo eran buenos en la cancha, sino que tiraban el cancherismo a paladas. En este plantel destacaban, entre otros, Victor Merello, el lateral Hugo Tabilo, los hermanos Gomez, el gran Mario Soto, el correcto portero Wirth, y esos patiperros uruguayos Jorge Luis Siviero y Washington Olivera.

He visto repetidamente los tres partidos de Cobreloa ante el Flamengo (final Copa Libertadores de America 1981). Los mismos los recordaba desde mi niñez, y tambien porque al pasar por el Maracana hace unos anos atrás quede impactado con un foto, en una pared larga del museo del estadio, esta retratado el gol de Zico, de tiro libre a Wirth, en la primera final (de tres que se jugaron). Cada uno de esos partidos es una historia de fútbol y toneladas de cancherismo.

En estos partidos Alarcon fue unos de los jugadores mas destacados, y en el primer partido, el jugado en el Maracana, quizás el mejor de Cobreloa. Alli, en el Maracana, entre Alarcon y el Jipi Jimenez se comieron al medio campo del Flamengo donde desatacaba Zico. Jimenez jugo mas retrasado y Alarcon jugo como un volante de ida y vuelta. Lo hizo con una enorme personalidad, destacando en la recuperación del balón y en la entrega del mismo. En en los tres partidos Alarcon hizo gala de su buena condición técnica y atlética, y enorme pundonor en la marca y la anticipación.

Armando Alarcon no fue al mundial del 82, mereció mejor suerte, pero disputo el puesto con el ovallino y mejor 6 de la segunda parte de los 70 e inicios de los 80, Rodolfo Dubo, y con un regalón de Luis Santibanez, Eduardo Bonvalet, quizas el mismo quien le quito el asiento a Alarcon en el vuelo Iberia rumbo a Madrid. Armando Alarcon tampoco disputo muchos partidos por la selección, solo dos , amistosos, contra Peru y Rumania.

Armando Alarcon tampoco jugo en un grande de la capital, pero estos equipos no lo merecían. El nacido en Taltal solo podía jugar en un equipo como Cobreloa, donde había mística e identidad con el entorno. Alarcon fue un líder de ese gran zorro que se devoro a los grandes venidos de la capital. Y cuando venia a Santiago o viajaba a Montevideo, ese equipo se agigantaba, jugando al fútbol, un muy buen fútbol, y dejando enormes momentos de cancherismo. Al igual como la zaga de los Buendia, esa mística ya esta solo en la historia, en esa mágica historia de los 80 del equipo loino, pero vale recordarla, y pensar en ella a través de Alarcon, corriendo, quitando y pasando la pelota con la sirena que no deja de sonar.

PD: Aqui el link para ver el partido Cobreloa vs. Flamengo, Maracana, 1981, Alarcon es el 14 de Cobreloa